4/03/2006

Sergio Micco: ''Si hay diferencias con el gobierno las diremos con firmeza''

El dirigente de la llamada generación de los 80 de la falange aseguró que la candidata Soledad Alvear no tiene ningún interés de ''hacerle sombra'' a la Presidenta de la República, Michelle Bachelet. Agregando que si su sector, la disidencia, conduce al partido durante los próximos dos años brindarán un apoyo leal, constructivo y propositivo a la mandataria socialista.

Sergio Micco es uno de los integrantes más jóvenes de la lista que presentó la senadora y candidata a la presidencia de la Democracia Cristiana Soledad Alvear. El ex candidato a diputado por Talcahuano está conciente de que la pelea con los colorines en las elecciones internas de la falange no será fácil, sin embargo destaca que la ex canciller tiene un fuerte liderazgo en las bases de la tienda de la flecha roja.

Frente a la opción del diputado Pablo Lorenzini, un ex colorín que pese a las conversaciones de última hora que tuvo con su contendor, Jaime Mulet, no bajó su candidatura, Micco manifiesta que el ex discípulo de Adolfo Zaldívar es conocido en la militancia y que si bien no le quitará votos a Alvear puede convertirse en un verdadero dolor de cabeza para los colorines.

Respecto a la relación que tendrá la nueva mesa directiva de la DC, si es gobernada por Alvear, con el gobierno de Michelle Bachelet, el dirigente que nació a la vida política dentro de la llamada G-80 dijo que será de apoyo, leal y propositiva, lo que no significa que las diferencias no se digan con firmeza y respeto, según dejó en claro. -En opinión de sectores colorines la nómina de Alvear no tiene rostros nuevos ni es transversal. ¿Cuál es su opinión?
-Yo quiero destacar que la senadora está ejerciendo un liderazgo porque está sometida a grandes riesgos. Primero, ella estaría mucho más cómoda en el Senado de no haberse involucrado en una batalla política que es muy dura como la opinión pública lo ha visto. Ella no optó por rostros consagrados de la DC, sino que personas que han estado en una segunda línea, ya sea por razones de edad o trayectoria política, y por lo tanto lo que podemos esperar de los próximos dos años de gestión de Alvear es el ejercicio del liderazgo de una transformación profunda de la DC y yo creo que ella está jugada absolutamente para eso.
Segundo: Creo que Alvear quiere una sociedad mucho más igualitaria, y por lo mismo ella tomó la decisión de pelear muy firmemente por la conducción de la DC a pesar que se ha encontrado con fuerzas invisibles de discriminación, especialmente, por ser mujer. Y tercero: pienso que toda la opinión pública, la más informada, sabe cómo ella dio la pelea para que se respetaran los estatutos y prevaleciera el mecanismo un militante un voto.
Presidencialización de los comicios internos
-Uno de los argumentos que expuso Adolfo Zaldívar para oponerse a la candidatura de Alvear es que era negativo para el partido y el gobierno de Bachelet presidencializar las elecciones internas de la DC. ¿Cuál es su impresión respecto al tema?
-Frente a esa materia, Alvear, al haber tenido el 43 por ciento de los votos en las últimas elecciones y por ser la mejor mujer evaluada de Chile, junto a la Presidenta de la República, obviamente que la hubiesen acusado de eso, y por lo mismo esos argumentos no tienen ningún sentido y por el contrario, si Soledad demuestra que es una líder que enfrenta graves desafíos tendrá todo el derecho a evaluar si quiere además ser candidata presidencial en el 2009.
-Uno de los temores de la lista de los colorines es que haya acarreo de militantes a las urnas.
-El acarreo está sancionado por la ley electoral y además por los estatutos internos de la DC, y por lo tanto creo que este tipo de datos son los que degradan a los partidos políticos. Me gusta mucho más debatir con la lista de Jaime Mulet acerca de qué significa la corrección del modelo económico y no estar discutiendo este tipo de acusaciones sin fundamento alguno.
-El jueves pasado, pese a los intensos esfuerzos que hizo Zaldívar para bajar la candidatura de Pablo Lorenzini, éste igual inscribió su candidatura. ¿Usted cree que dicha postulación es simbólica o puede captar un voto que está descontento tanto con los colorines como con los disidentes?
-Pablo es una persona que tiene un reconocimiento importante en la base de la DC y por eso tiene todo el derecho de ser candidato. Yo creo que él tiene una ventaja en comparación a Mulet, ya que éste último tiene un problema bastante grave en orden a que deberá pedirle el voto a la base cuando él quería quitarle ese derecho a los militantes. Él siempre se las jugó por una elección indirecta y yo creo que, por ese lado, si Pablo hace una buena campaña será una desafío muy fuerte para Mulet porque él entra muy a contrapelo en este proceso electoral.
Nueva mesa y la relación con el gobierno
-Si la lista de Alvear gana en las próximas elecciones, ¿qué relación debería tener con Bachelet?
-Una relación muy constructiva y propositiva, ya que la DC tiene que levantar algunos temas, y un apoyo muy fuerte por el éxito de Bachelet en la aplicación de programa de gobierno. Y las diferencias, que obviamente siempre van a existir, se expresarán por los conductos regulares de una relación sana dentro de una coalición de gobierno como es la Concertación. Nosotros no vamos a ejercer presiones públicas, porque no corresponde.
-¿Eso quiere decir que serán leales e incondicionales con Bachelet?
-Mira, la palabra incondicional no me gusta mucho sino que me gusta más la palabra lealtad. Bachelet tiene un programa de gobierno que le propuso al país y nosotros vamos a estar en la aplicación de ese programa. Si vemos que en algunas cosas los estamos saliendo de ese proyecto lo vamos a expresar y el primer deber de un ciudadano leal con su gobernante es criticar cuando debe hacerlo, a eso no le tenemos miedo, por eso no me gusta la incondicionalidad pero si el apoyo leal.
-¿Ustedes esperan que la Presidenta tenga una relación fluída con Alvear, considerando que ambas no se entendieron muy bien en las primarias pasadas?
-Mira, se han hecho muchos comentarios sobre las eventuales heridas que quedaron entre la Presidenta Bachelet y Alvear luego de las primarias, pero yo no le daría importancia porque siempre la senadora ha hecho comentarios muy positivos a favor del actual gobierno. Te insisto, en todo caso, si somos elegidos vamos a hacer valer nuestras opiniones y en aquellas cosas que nos diferenciemos lo haremos con respeto, lealtad pero también con mucha firmeza.
-¿Es decir, Alvear no le hará sombra a Bachelet?
-No, para nada (ríe). Bachelet brilla con colores propios, es la Presidenta de la República y yo más bien veo que hay una relación de cooperación, de cada uno cumpliendo su rol. Bachelet necesita de una coalición de gobierno fuerte y que la apoye lealmente y Alvear quiere que a la mandataria le vaya muy bien en su gobierno.
por Susana Jaramillo
www.elmostrador.cl

3/29/2006

SENADORA SOLEDAD ALVEAR INSCRIBIÓ SU CANDIDATURA


La senadora Soledad Alvear inscribió hoy su lista para postular a la presidencia del partido Demócrata Cristiano, cuyas elecciones se realizan el día 30 de Abril.


Conforman esta lista Soledad Alvear, a presidenta nacional; Sergio Micco; Jorge Burgos; Ximena Rincón; Eduardo Abedrapo; Juan Bustamante; Walter Oliva y Moisés Valenzuela.

El ex diputado, Exequiel Silva, fue designado como el apoderado general de la lista.

La ex Canciller, Soledad Alvear, luego de presentar a quienes lo acompañarán es este cometido, señaló la alegría que sentía al dar a conocer la lista para que los más 69 mil militantes, puedan votar el próximo 30 de abril.

“ Quienes aquí están, hemos participado siempre en la idea de fortalecer la Democracia Cristiana, democratizarla y, por ello, nos jugamos para que se mantuviera nuestra norma estatutaria de un militante un voto”.

Queremos, añadió Soledad Alvear, hacer una propuesta para la Democracia Cristiana, que sea convocatoria, unitaria, propositiva, participativa y, por ende, queremos invitar a todos y todas las camaradas que se sientan convocados a este proyecto que busca realizar una gran reforma para el cambio que cubre tres ámbitos para nosotros fundamentales, indicó.

1.-“ Es la puesta al día de la DC a las nuevas realidades que vive Chile y el mundo a la luz de nuestros principios, de nuestros valores y las respuestas actuales ante temas pendientes y también temas emergentes”.

2.-“Es la modernización del partido. Nos parece clave que tengamos en este gran nuevo partido de la DC una modernización que busque realmente la participación de las comunas y regiones. Queremos jugarnos por la descentralización y lo hemos reflejado aquí también con una participación importante de personas de vienen de regiones”.

3.-“ El tercer objetivo que nosotros perseguimos es lograr en nuestro partido desterrar la cultura de las descalificaciones para pasar a una cultura de la solidaridad, de la fraternidad, de la lealtad, del respeto. El que seamos capaces de cuidar todos nuestros liderazgos y al mismo tiempo permitamos que surgan muchos nuevos liderazgos en el ámbito comunal a nivel de dirigentes sociales, sindicales, del parlamento, a nivel de los municipios. Queremos que florezcan esos nuevos liderazgos y vamos a trabajar activamente en estos 30 días que tenemos para hacer llegar nuestro mensaje en lo posible a cada uno de nuestros camaradas y a partir de Mayo cuando esperamos recibir el apoyo para lograr un contundente triunfo, invitar a todos y a todas nuestras camaradas, sin exclusión de nadie, a iniciar este gran proceso para el cambio de la DC lo cual nos tiene extraordinariamente entusiasmados”, declaró finalmente la candidata.

PRENSA DC

3/05/2006

Si comparo Chile con el año 89, es un país maravilloso; pero si lo hago con el Chile que quisiera, dista mucho de ser un país maravilloso.


El analista DC pone en perspectiva histórica la figura de Lagos y la compara también con Arturo Alessandri y Pedro Aguirre Cerda. Rescata el sentido de normalidad y orden de estos años, pero cuestiona la vigencia de un modelo de desarrollo neoliberal. También analiza la figura de Insulza y el rol del famoso Segundo Piso en el período 2000-2006.

“Todos quisimos ser héroes” se titula el último libro de Sergio Micco, cuya portada ilustra con un dibujo de El Quijote. Es una edición de tamaño pequeño, que este ex candidato a diputado de la Democracia Cristiana por Concepción eligió como arma de campaña en las últimas elecciones, regalando más de 10 mil copias “en vez de hacer esas gigantografías espantosas que dicen vote por mí, porque el marketing en política nos está matando”. Es que lo de Micco tiene que ver con la sustancia. Mal que mal, hizo su doctorado en Filosofía luego de titularse de abogado y obtener su magíster en Ciencias Políticas. Está de más decir que perdió, pero no sobra contar que lo quijotesco no se lo sacan ni a palos. Ya lo intentaron los carabineros en los años 80, en un tiempo lleno de épica y sueños donde la primera línea de la política era en la calle, para los bravos. Hoy, como profesor de la Universidad de Chile y de la Universidad de Stanford en Santiago, tiene la lucidez del analista que mira la realidad con un poco más de complejidad y perspectiva que la que muestran los noticiarios de televisión.

¿Cuál es el balance que hace del Gobierno de Lagos?

Quisiera más que hablar del Gobierno, hacerlo de Ricardo Lagos en la historia. Quiero comparar a Lagos con tres grandes laicos del siglo XX: Arturo Alessandri, Pedro Aguirre Cerda y Salvador Allende, porque Ricardo Lagos tiene una vocación de estadista enorme, y él dialoga con la historia. Arturo Alessandri resolvió la crisis de la República con la Constitución de 1925, provocando un cambio en el modelo político, pero no logra cambiar el modelo de desarrollo; quien logra hacerlo es otro laico, Pedro Aguirre Cerda, que crea la Corfo

Y que permite el ascenso de las capas medias al poder.

A mí me hubiese gustado un Ricardo Lagos que resolviera el problema político fundamental que tiene Chile: una Constitución política autoritaria generada por un déspota como fue Augusto Pinochet, tal como lo hizo Arturo Alessandri. Y me hubiese gustado también un Presidente que, como Pedro Aguirre Cerda, tuviera la fuerza política, la virtud del estadista de buscar en medio de la crisis una salida a algo que evidentemente es un agotamiento del modelo de desarrollo actual.

¿Por qué habla de agotamiento del modelo?

Ya, 870 mil chilenos dejaron de votar por la Concertación cuando Chile crecía al 7% y la cesantía era de cinco puntos. Yo hubiese esperado que dejáramos de tener esta división esquizofrénica de un Chile que pide a gritos un Estado que dé protección social, y una elite política y económica que es absolutamente liberal. Y Ricardo Lagos no pudo hacer ni lo uno ni lo otro porque, creo yo, entró a pesar la tercera figura que estaba muy presente en su cabeza: Salvador Allende.

¿En qué sentido?

En el de que Lagos finalmente, en la historia de Chile, no va a ser ni el primer Presidente del siglo XXI que nos entregó una nueva Constitución, ni tampoco el que superó este agotamiento del modelo de desarrollo de economía abierta de mercado, sino que va a ser el Presidente que cerró el ciclo histórico que tan dolorosamente se abrió con Salvador Allende.

¿Y con eso salva el alma de la izquierda?

Creo que era demasiado evidente para la izquierda que Salvador Allende, un romántico, había fracasado. Salvador Allende, en su afán revolucionario, se enfrentó a Estados Unidos, dirigido por Nixon, y dijo “no voy a pagar la nacionalización del cobre”; se enfrentó a los Luksic privatizando la banca, a la Papelera, a los grandes grupos empresariales, no fue capaz de entenderse con la DC, y terminó enfrentándose con el Ejército y quedándose solo en La Moneda.

Marcando, además, el trauma de una generación completa.

Porque Lagos era el primer Presidente socialista después de Allende y creo que tomó una decisión de cerrar este ciclo histórico, haciendo una política conservadora y logrando demostrar que un socialista podía llegar al poder, administrar las cuentas fiscales, la política, la sociedad, la cultura... con gran templanza y moderación, y conducir un país en paz, en orden, con regular crecimiento económico, y nada menos que entregarle la Presidencia de la República a una mujer de izquierda como Michelle Bachelet, sin ningún trauma. Y cierra la herida abierta del golpe de Estado del ’73.

¿Prima Allende como karma sobre Lagos, dice usted?

Claro, pero sacrificando al Arturo Alessandri y al Pedro Aguirre Cerda, porque la política es fría e implacable. El Pedro Aguirre Cerda que hay dentro de él, que lo impulsa a decir crecimiento con igualdad, se da cuenta que no obtiene la primera mayoría, no obtiene el triunfo en primera vuelta el ’99.

¿Hay un cambio, entonces, entre la primera y segunda vuelta en él?

Creo que se fue lentamente dando, porque, segundo dato, al igual que Salvador Allende, Arturo Alessandri y Pedro Aguirre Cerda, él no tiene mayoría en el Congreso para hacer los cambios políticos y económicos. Tercero, la crisis económica: tiene un programa de Gobierno para partir creciendo al 7%, y tiene tres años muy malos económicamente; entonces, hace un ajuste donde hay pérdidas muy dolorosas.

Lagos sería un pragmático, entonces.

Muy pragmático. Mira las decisiones: ¿el Mercosur, América Latina o Estados Unidos? Y compra los F-16. Hace los Tratados de Libre Comercio; ahí mi tesis se me cae, porque él se opuso a la guerra de Irak con mucha valentía. Pero mira hoy día lo que capitalizan Chávez y Morales, que están en contra el discurso del FMI, del Banco Mundial y del neoliberalismo; arrasan en las urnas.

Pero también Lagos arrasa en popularidad.

Buen punto. Tú ves la agenda cultural de Ricardo Lagos, es un laico, se acabaron las divisiones entre hijos naturales, legítimos e ilegítimos, se acabó la censura, antes se había acabado la penalización del adulterio, llega la ley de divorcio, pero la píldora del día después y despenalizar el aborto no se discuten porque eso lo llevaba a un conflicto con la Iglesia Católica. Es un Presidente que termina apoyando a Luksic en el proceso judicial que tiene en Perú, manda llamar a Anacleto Angelini para informarle que “vamos a tener que cerrar Celco”, y termina siendo ovacionado por los grandes empresarios de Chile.

¿Y las reformas constitucionales no le parecen suficientes?

El problema de las comparaciones es desde qué perspectiva las haces. Si comparo Chile con el año 89, es un país maravilloso; pero si lo hago con el Chile que quisiera, dista mucho de ser un país maravilloso. Esa pequeña digresión es para saber qué Constitución nos hubiese gustado. Nosotros dijimos en los años 80 que queríamos una Asamblea Constituyente; eso no se hizo. Esta reforma constitucional fue una negociación entre honorables.

Una conversación entre caballeros.

Y eso es el arte de la política, y qué mejor caballero dirigiendo esa conversación que Insulza, fantástico, y Viera-Gallo, fantástico. Pero el problema de esa política es que es muy elitista, poco participativa. Creo que hay enormes avances, básicamente en la sujeción militar al poder civil, pero donde me gusta menos la reforma es en los derechos económico-sociales. En la medida en que tengamos en la Constitución del ’80 esas cortapisas a la intervención del Estado en materia económica, crear las bases de un Estado social y democrático de derecho es imposible.

El cerrojo sobre el derecho de propiedad, también.

Sí, porque ¿que le están demandando los chilenos a la política? La gente quiere igualdad, justicia, y como la política no le está dando eso, la gente está muy molesta con los actores políticos.

EL MERCADO COMO CREACIÓN POLÍTICA

Se asocia a Lagos con la república. ¿Por qué?

Creo que Lagos es del tronco republicano, radical, laico, ideológica, familiar y tradicionalmente hablando. Segundo, el republicanismo es la filosofía política del interés general; es decir, cualquier interés particular debe ceder ante el interés general, y creo que Lagos trata de hacer eso.

Y además encarna el sentido de autoridad y el del orden.

Él es casi magisterial cada vez que habla, claramente una especie de paterfamilia, que tiene la cuestión mayestática del poder muy acentuada. Pero el republicanismo es también la ideología de la igualdad, por eso la autoridad pública debe ser tan respetuosa de la ley, del bien común, porque está manejando cosas que no son de él, sino que son de todos.

¿Cuánto incide lo mediático en esta aura de Lagos?

Bueno, Carlos Vergara, Javier Martínez, Ernesto Ottone, son personas que manejaron extraordinariamente bien el poder de los medios de comunicación, y Lagos lo supo utilizar asimismo extraordinariamente bien. Creo que sí, que hubo una puesta en escena muy formidable, y esa es una virtud de Ricardo Lagos y de su equipo comunicacional.

¿Primó el aparato comunicacional?

El poder es apariencia. El poder político tiene que aparecer en la esfera pública y, por lo tanto, distinguir la esencia de la apariencia es casi un problema para los metafísicos, pero el poder político es apariencia pública por definición, y Ricardo Lagos entendió eso muy bien.

Y a propósito: ¿qué fue el “segundo piso”?

Fueron los intelectuales de la política que ponen las ideas al servicio de la acción pública y, en particular, de una persona que es el Presidente de la Republica; eso es el “segundo piso”. Gente que al igual como los sociólogos, expertos de relaciones públicas de la calle Madison en Washington, están preocupados, por sobre todas las cosas, de la apariencia.

¿Por qué los grandes empresarios terminaron entregándole el corazón a Lagos?

Porque primero le tenían mucho miedo, y se encontraron con que este ogro era una suerte de papá protector que los retaba, pero también que les concedía mucho. Pero lo central es lo material: que Ricardo Lagos mantiene una economía liberal de mercado, siendo mucho más ortodoxo Nicolás Eyzaguirre que Alejandro Foxley, ministro de Hacienda de Aylwin. Si ves la política monetaria, la política tributaria, la política laboral, es mucho más avanzada con Foxley. Ricardo Lagos fue un tremendo promotor de una sociedad abierta de mercado. Lo dijo Nicolás Eyzaguirre: “Con estas tasas tributarias es imposible hacer igualdad en Chile”.

¿Qué aspectos marcan el país en un antes y después de Lagos?

La ley de divorcio, que había sido un debate eterno; el TLC con Estados Unidos también, cuyas consecuencias aún no se ven. También el declive final de Augusto Pinochet. En política internacional, el No a la guerra de Irak; y que se terminé eligiendo a otro socialista y que sea mujer, también es un punto fuerte que hace historia.

Hay una tesis que dice que los grandes cambios de la sociedad chilena en el último tiempo se deben más que a una política específica, a la expansión de las fuerzas del mercado ¿Qué le parece?

Claro, eso es cierto. Pero los liberales nunca han aceptado algo que es básico: que el mercado no es un órgano autorregulado, eso es mentira. El mercado sin leyes, sin tribunales de justicia, sin policía, no existe. El mercado es una creación política, y además, en el caso de Chile, revivió nada menos que con la intervención militar sangrienta. Todas las loas son para el mercado, pero ¿qué es la tasa de interés sino intervención del Estado? ¿Qué es el salario mínimo? ¿Las leyes económicas? No concedo el punto. Podríamos verlo al revés: sin el Servicio Nacional de Salud, sin la reforma educacional bajo el Gobierno de Frei, sin la reforma agraria que destruyó el latifundio, no habría habido nada de las grandes transformaciones socioeconómicas que han ocurrido en los tiempos de Pinochet y después en democracia.

¿El caso MOP-Gate también puede leerse como un desfase entre la necesidad de expansión del mercado dentro de un Estado anquilosado?

El caso MOP-Gate es la quintaesencia del desastre al cual nos conduce una ideología liberal que no ve que para que Chile se integre con fuerza al mundo, simplemente se requería un Estado mucho más poderoso. Y cuando no se permitió la ampliación de la planta, tener los mejores profesionales en Obras Públicas, el Gobierno de la Concertación inventó todas estas martingalas que terminaron con una tragedia para la imagen pública del país y para la de muchas personas. El caso MOP-Gate es lo más feo de esta política liberal, que no quiere asumir que el papel del Estado es mucho más grande

¿Cuál es el papel de Insulza en el Gobierno de Lagos?

Creo que Insulza se parece más a Diego Portales. Creo que se autoarrogó un rol de estabilidad en el poder político, de llegada a acuerdos políticos, incluso mucho más allá del Presidente de la Republica. Insulza es el gran contemporizador en el Gobierno de Ricardo Lagos, y yo creo que en eso él tenía una visión de Estado muy poderosa, y ahí fue un gran aliado del Presidente.

Como profesor, póngale nota al Gobierno de Lagos.

Si le pusiera un 6,0 al Gobierno de Patricio Aylwin, al de Lagos le pondría un 5,5. Y soy un profesor exigente.

FUENTE: LND, Mirko Macari