10/24/2006

ODCA inicia cursos de formacion virtuales


Se abrieron las nuevas convocatorias tanto internacionales como locales de los cursos de formación virtuales de la Academia Virtual Humanista Cristiana.

10/22/2006

Ventajas del proyecto de sistema electoral binominal corregido.


La necesidad de reformar el sistema electoral

Permitir la representación de las minorías actualmente excluidas: las que de manera consistente han demostrado convocar a un sector significativo del electorado, superando en todas las elecciones que han tenido lugar desde 1989 el 5% de votación, no obstante que el esquema electoral juega en su contra, pues siendo casi imposible que alguno de sus candidatos sea electos, muchos de sus posibles electores optan por otras opciones que tiene mayores posibilidades.

Se requiere mejorar la calidad de la representación parlamentaria: en tanto que no siempre quienes son los mejores candidato son los mejores parlamentarios. Es decir, es necesario aminora los efectos de la llamada política mediática, pero sin suprimir el necesario papel del protagonismo individual dentro de la vida política.

Disminuir el papel del dinero en la política: un sistema en que se eligen solo los candidatos de las grandes coaliciones y en los hechos en cada distrito solo un candidato por cada una de ellas alcanza el asiento parlamentario. Esto favorece sistemáticamente a los candidatos con mas recursos económicos. Por ello toda reforma electoral debe fortalecer las normas de control del gasto electoral. La actual ley establece gastos que por cierto son elevados, y además, en los hechos carece de mecanismos para hacer que estos limites se cumplan.

Es necesario mas competencia: Por ejemplo, la actual ley establece que cada lista no puede presentar en cada distritos mas candidato que el numero de escaños ha elegir. Para que exista mayor competencia cada partido debería poder presentar el numero de candidatos que estime conveniente. Para asegurar la equidad se debe incluir una reforma de la ley de financiamiento electoral, de modo que al presentar un partido varios candidatos el actual límite de gasto se aplique al partido y no a cada candidatura individual. Esto permitiría un sistema equilibrado en el sistema, pues algunas colectividades políticas, por ejemplo aquellas con mejor inserción territorial optarían por presentar varios candidatos, aun cuando ello implicaría un menor gasto por cada uno de ellos, mientras otras optarían por concentrar los recursos financieros en un solo candidato.

Disminuir las disputas de poder: Actualmente como en los hechos cada coalición solo logra elegir un diputado por distrito y cada partido puede presentar un candidato, se generan resquemores, conflictos entre los partidos aliados y dentro de cada partidos. Una formula distinta ayudara a que el debate político se concentre en temas substantivos y no en disputas generadas por las distorsiones que genera el actual sistema electoral.

Alternativas de reforma.

Para reformar el sistema electoral existen dos alternativas posibles: establecer un sistema proporcional o un sistema binominal corregido.

Sin embargo establecer un sistema proporcional encuentra una serie de obstáculo: encuentran la oposición de gran parte de los actuales parlamentarios, obliga a crear nuevos distritos, y que salvo que estos tuvieran un numero muy alto de escaños a elegir, lo que implicaría un aumento muy grande del numero de parlamentarios, las fuerzas no integradas a las actuales dos grandes coaliciones, alcanzarían un numero insignificante de parlamentarios, solo 1 o 2 como sucedía con las formulas propuesta por la Comisión Boenninger.

Un sistema proporcional obligaría a crear distritos mas grandes, lo que dificultaría el ya insuficiente contacto de los parlamentarios con la comunidad.

En términos concreto, la propuesta consiste en mantener la mantención de los 120 escaños generados mediante la formula de binominal a los que se agregarían otros 30 a elegir con formula de escrutinio D Hont sobre el universo de votos que no eligieron parlamentarios, excluidos de este universo solo aquellos correspondientes a los obtenidos en los distritos donde tuvo lugar un doblaje.

Un punto importante ha tener en consideración reside en que el aumento en el numero de parlamentarios, mas allá de su utilidad para reducir los desequilibrios de la formula binominal, es en si una necesidad, pues son ampliamente conocida las limitaciones y carencias que presenta actualmente nuestro poder legislativo, las que en parte responde a sus reducidas dimensiones. Por ejemplo que cada parlamentario tenga que ser miembro de dos comisiones legislativa. Ello mas las disposiciones ultra presidencialista de la Constitución, significa que en la practica el verdadero legislador en Chile sea el gobierno y los cuadros tecnocraticos ubicados en los niveles superiores de la administración del Estado .

Un ejercicio de simulación utilizando la formula de binominal corregido.

Para realizar la simulación se aplica la formula propuesta sobre los resultados electorales de las elecciones de diputados del 2005, estimándose para cada partido y lista la distorsión, medida como el valor absoluto de la diferencia entre el porcentaje de votos y escaños, considerado aquellos resultantes de la aplicación de la formula binominal que rigió para tales comicios y los que habría arrojado sobre las mismas cifras de votación la aplicación del esquema de binominal corregido aquí planteado.

Pues los votos de los candidatos no electos en distritos sin doblaje van al universo de sufragio sobre los que se calculan los escaños compensatorios correspondientes a cada partido, estos tendrán incentivos para presentar candidatos que obtengan buena votación, aun cuando sepan que no resultara electo de forma directa por el mecanismo del binominal. Adicionalmente, la competencia para el conjunto del sistema podría reforzarse estableciendo que cada partido fuera un subpacto, es decir puede llevar mas de un candidato cuyos votos se suman, recayendo el escaño, en caso de ser alcanzado por el conjunto de la votación partidaria en el candidato con mayor numero de sufragios individuales.

Cuadro 1: Distorsión votos –escaños de acuerdo a resultados elecciones de diputados 2005. de acuerdo con formula Binominal vigente y binominal corregido propuesto.


Binominal

Binominal Corregido.

Partido

Votos

Escaños

Distorsión

Votos

Escaños

Distorsión

PDC

21,36

17,50

3,86

21,36

20,67

0,59

PPD

16,37

18,33

1,96

16,37

15,33

1,04

PS

10.26

12,50

2,24

10.26

11,33

1,07

PRSD

3,77

5,83

2,06

3,77

4,67

0.9

Concertación

51,77

54,17

2,4

51,77

52

0,23

RN

15,87

16,67

0.8

15,87

16,67

0,8

UDI

22,76

28,33

5,57

22,76

26,67

3,89

Alianza

38,63

45

6,37

38,63

43,33

4,7

PC

5,14

0.00

5,14

5,14

3,33.

1,81

PH

1,55

0,00

1,55

1,55

0,67

0,88

Podemos *

7,4

0,00

7,4

7,4

4,0

3,4

FRI

1,26

0,83

0,43

1,26

0,67

0,59

Independientes

0,94

0,00

0,94

0,94

0,00

0,94

*incluye independientes en la lista del PODEMOS.

Como puede verse, la aplicación de la formula reduce drásticamente la distorsión, sin necesidad de alterar bruscamente las reglas que rigen la competencia política. En efecto, considerando los partidos que obtienen mas del 3% de la votación, la suma de los valores absoluto de las diferencias entre los porcentaje de votos y escaños para las distintas colectividades, con los resultados de las elecciones del 2005 alcanza a 21,63 puntos porcentuales en el binominal puro y con la formula propuesta se reduciría a 10,1%, cifra inferior a las correspondientes a las propuestas de la Comisión. Boeninger y por cierto a las que existían bajo el sistema electoral vigente en Chile hasta 1973. Aplicando igual medida de la distorsión en la representación a los pactos de alcance nacional, de acuerdo a los resultados del 2005, la aplicación del sistema binominal da lugar a una distorsión votos-escaños de 16,17 puntos porcentuales, cifra que desciende a tan solo 8,33% usando la formula planteada en la simulación.

Por Waldo Chacón.

10/21/2006

Sueño el Sur

Rodolfo Fortunatti

De modo que antes y después las cosas no son las mismas. Porque se ha producido un cambio. Al abstenerse, Chile reafirma un estilo soberano, independiente y unitario, en suma, responsable con lo que ha sido su política exterior. No lo hace yéndose de América, como otrora fuera la pretensión de quienes se sentían demasiado europeos para seguir viviendo entre la pobreza y el mestizaje del nuevo mundo. Lo hace reclamando su lugar en el continente. No en contra de los Estados Unidos, como lo definió el gobierno de Caracas, siguiendo el falso dilema de Chávez: ¡Estás conmigo o estás con el imperialismo! Y tampoco en contra de Venezuela. ¿Por qué Chile habría de desafiar arrogante a Venezuela? Sobran las razones para explicar una amistad tan bien construida a lo largo del tiempo. Bastaría traer a la memoria a uno de los más grandes humanistas iberoamericanos que fue Andrés Bello.

Pero, asimismo, ¿por qué Chile tendría que haberse alineado contra Guatemala? Compartimos con el país centroamericano la misma lengua, las mismas instituciones democráticas y republicanas, el Estado y la administración españolas, la cultura y la religiosidad popular. ¿No es esto América Latina? El sur también existe, escribe Benedetti. Y Caetano lo canta: «Sueño el sur, inmensa luna, cielo al revés/ busco el sur, el tiempo abierto, y su después/ quiero el sur, su buena gente, su dignidad».

Buscaremos el consenso en la región, dijo Foxley, cuando Condoleezza Rice y Roberto Zoellick llamaban la atención sobre la inconveniencia de apoyar a Venezuela. Incluso, cuando se especulaba sobre eventuales sanciones económicas del país del norte. Sin embargo, Chile no votó por Venezuela, y tampoco lo hizo por el candidato promovido por el embajador John Bolton. En lugar de esto -como lo aseguró desde el principio la Cancillería-, la línea de acción del Gobierno ha consistido en consultar con los países que forman el Grupo Latinoamericano y del Caribe, en quien se reconoce el espacio ideal para construir el consenso subregional.

Los resultados han revelado quién tenía la razón. La controversia que se desató nunca fue un hecho superficial. Por el contrario, reflejó la enorme relevancia de la votación para los intereses de América Latina. Seguidamente, la abstención nunca significó asumir una posición ambigua frente al asunto. Fue el camino más corto para legitimar a Chile como actor crucial del acuerdo. Gracias a esta actitud, nuestra delegación puede contribuir con autoridad a la búsqueda de la mejor opción. Ciertamente, el mérito es de quien conduce las relaciones exteriores, pero la lucidez, oportunidad y resolución con que se abordó el problema, se debe, en gran medida, a los democratacristianos. Sólo cumplen con su papel de gobernar.

NO HAY PEOR CIEGO QUE EL QUE NO QUIERE VER


Reconozco que no soy economista, ni nada que se le parezca, que no estudie en la Católica, ni Harvard ni en Chicago; no tengo poder político ni económico, no estoy levitando ni rodeado de la luz inspiradora. Simplemente soy un trabajador medio de mi país, que vive como miles de chilenos para mantener una familia con todos los componentes que esto implica; que tuve la oportunidad de estudiar sin los sobresaltos del pago mensual de hoy, de insertarme en un ambiente social de participación desde corta edad, a pesar de provenir de una familia DC de escasos recursos de la Zona Sur de Santiago, tuve oportunidades, pude pensar y optar, lo que me llevo a tener voz y actuar. Sin embargo, me permito diferenciarme: partiendo por la diferencia que nos entrega la madre naturaleza a los seres humano que nos permite no ser igual a ningún otro; creo que el hombre no nace en esta en la tierra para vivir sólo y hacer vida de ermitaño, sino para convivir con otros en comunidad; creo en el legado de CRISTO, quien nos demuestra que el hombre esta construido para servir porque somos verbo, es decir acción; porque estoy convencido que la inspiración doctrinaria e ideológica humanista y cristiana, a la cual me adhiero, me permite ser un cristiano en política, para servir a mis semejantes; porque creo en la opción preferencial por los más pobres, condición que no es exclusiva de quienes no tienen dinero, pero esta opción es a partir de reconocer mi propia pobreza y que mientras exista un hombre necesitado o pobre en el mundo los cristianos en política, tenemos algo que decir y hacer; porque creo en un planteamiento humanista cristiano dinámico, generador de cambios, todo en función del desarrollo del hombre, la humanidad y el mundo; porque creo que la Democracia Cristiana en cuanto organización es capaz de seguir cambiándole la cara a Chile, como lo hicimos en el periodo de la Revolución en Libertad, donde se inicia el camino hacia mayores niveles de desarrollo y crecimiento de nuestro país, donde se alfabetizo, se modifico la educación, donde se esbozaron los primeros pasos en el tema de genero, donde se potencio el tejido social, donde se exigió el respeto a la dignidad de las personas, donde cada hombre y mujer de este país tenia el deber de participar en la construcción del país a través del desarrollo comunitario, donde se le reconoció al trabajador como el generador de riqueza potenciando la sindicalización; porque estoy convencido que los cristianos en política debemos fomentar una democracia participativa e inclusiva, donde nadie sobra, donde siempre faltan manos para construirla; porque creo que nadie tiene vedada la capacidad de pensar, expresarse y observar lo que ocurre a su alrededor, más aún quienes nos denominamos demócratas y cristianos, tenemos un doble rol, ser capaz de luchar para que cada persona sea actor y arquitecto en la construcción de su propio destino, segundo reconocer a los otros como hermanos; porque creo que la verdad no es prerrogativa de unas pocas personas, ni de un sistema, ni de un modelo; la verdad se construye entre todos, los sistemas funcionan cuando incluye a todos y los modelos permanecen cuando satisface a todos, aunque sea en el sólo acto de entregar oportunidades igualitarias; si no cumplen para lo que fueron diseñados hay que cambiarlos.

Hoy asistimos al predominio de un individualismo concertado e irresponsable y al desprestigio de los fenómenos colectivos, resultante de una ofensiva neoliberal que por mucho tiempo se viene dedicando a desmontar los dispositivos sociales, descansándose en posturas mecanicistas que pretendía que el mercado oficiase como el gran regulador. Estamos bajo un sistema que no permite avance ninguno en otras formas de enfrentar el día a día o proyectos de más largo plazo, más aún cuando estas formas sean el resultado de desiciones, opciones o experiencias colectivas. Es necesario reconocer también, que la situación que vivimos hoy, es por las carencias propias e incapacidades de afianzar experiencias sociales de cooperación. Si bien, las necesidades hacen que las personas opten por obtener un algo para satisfacción individual, sin importar las necesidades de sus pares; el sistema implementado esta diseñado para formar a una sociedad individualista, ferozmente competitiva en función de tener más, anulando de plano el ser más, alcanzar el éxito y no la felicidad; basta con observar los medios de comunicación tradicionales que adscritos al sistema, entregan a la sociedad “pan y circo”, transformándose en el principal escaparate de productos que le llevaran al éxito y la riqueza, en un mundo donde la riqueza esta en unos pocos y los mendrugos de esa riqueza deben distribuírsela entre las grandes mayorías.

Estos aspectos, atraviesan a la política, la economía, la sociedad y la cultura, que han determinado una fuerte fragmentación social, perdida de referencias, nuevos clientelismos y numerosas dificultades para encontrar líneas de superación, de transformación y de oportunidades, en el marco de una creciente incertidumbre. En este marco, nos enfrentamos a una economía capitalista, caracterizada por producir en base al factor capital, distribuir en base a las relaciones de intercambio y fomentar una cultura consumista; por otra parte esta el sector estatal – público, que produce en base al factor administrativo, pero también al capital pero con una lógica distinta, y distribuir en base a la redistribución del ingreso, siendo un observador cada vez más pasivo, hacia donde la encamina el sistema. También tenemos como referencia del sistema, la formación de oligarquías tanto en lo político como en lo económico y entre ambas se hacen dueños de la verdad así como de la riqueza y el poder, en tanto estos pocos que ostentan el poder, desean mantener la situación, tal cual porque les beneficia, olvidándose que quienes les proveen de ese poder y riqueza es la inmensa mayoría que debe mantenerse con el sobrante.

Sin embargo, esa inmensa mayoría, el pueblo o mejor dicho la sociedad civil como “pitucamente” hoy en día se dice, como si existiera una sociedad “animal” o una sociedad “no civil”; piensa, analiza, evalúa, actúa y no necesariamente en función del poder y la riqueza, sino más bien en las formas de sobrevivir en este sistema, en este ámbito vemos que ante la falta de un reconocimiento a los otros en su calidad de personas y respeto a su dignidad, nacen alternativas para estar en el sistema y sobrellevarlo como son la droga, la delincuencia y en otros la rebeldía. Porque estamos en un sistema donde los únicos dignos son los señores del poder y la riqueza, el resto son instrumentos o factores que hacen al poderoso acaudalar más. A la vista tenemos muchos ejemplos de esa forma que impone el sistema, educación para el que tiene y el que no tiene, se debe conformar con lo que le entregan, donde las nuevas generaciones están inmersos en una educación mecánica y de bajo nivel, donde no reciben herramientas que les ayuden a pensar es decir generaciones verdaderamente autómatas para el sistema, las personas pasan a ser un factor desechables.

En este contexto, existen alternativas, para que inicialmente la sociedad pueda soportar la arremetida de un sistema, mientras se trabaja para su cambio, sistema impuesto en un periodo dictatorial, donde nadie podía opinar respecto del tema, sistema que por ese sólo hecho no tiene ninguna validez. Estas alternativas, la sociedad y el pueblo las esta comenzando a buscar y “o sorpresa”, la alternativa que se va desarrollando “underground” son aquellas que los democratacristianos promocionaron, para la participación, crecimiento y desarrollo del pueblo a partir de la Revolución en Libertad y que se van levantando como la alternativa para los tiempos que vivimos. Esta alternativa se denomina el tercer sector o de la economía social o de la economía solidaria.

En este concepto no estamos hablando del voluntariado, que es la alternativa que fomenta el sistema, de tal modo que los problemas sociales sean resueltos a través de los propios afectados y sus pares, con esto, se puede seguir disminuyendo el aparato estatal y los dueños de la riqueza dejan de ser responsables.

Estamos hablando de numerosas organizaciones que son integrantes del tercer sector de la economía solidaria o integrantes del sector solidario de hacer economía. En este ambiente podemos encontrar las organizaciones de voluntariado que en la lógica del donante que no sólo son aquellos que donan dinero, sino que estamos frente a quienes donan trabajo u organizaciones de trabajo voluntario. Otras organizaciones, como las comunidades de trabajo, los artesanos, microempresarios, pequeños empresarios, cooperativas, las organizaciones sociales; es mundo importante, que por una parte se hace discurso con relación a la capacidad que tienen estas alternativas en la generación de empleo y por otra se les niega cualquier posibilidad de apoyo, hasta quebrarlas. Son organizaciones que optan por obtener ganancias del trabajo realizado como un componente de ingreso para la subsistencia; estas organizaciones de trabajadores y trabajadoras, desplazados del sistema económico capitalista, se reúnen y en conformidad a sus habilidades personales conforman un espacio laboral cooperativo autogestionado, donde el factor trabajo es la base de la organización; otra sorpresa “en este espacio socio económico es donde se generan la mayor parte del empleo” y sin embargo un pequeño tiene que demostrar que no necesita recursos para que sea sujeto de apoyo en el ámbito privado y los organismos estatales no generan políticas de Estado para potenciarlas, sino se dedican a la creación de trajes compuesto de cientos de parches que tiende a romperse, desintegrarse y morir .

En este caso la organización inicia la búsqueda de una ganancia que les haga rentable la empresa de subsistencia. Esa ganancia, sin embargo, no será apropiada por el capital, sino por el factor organizador base que es el trabajo aportado, subsumiendo a los otros factores implícitos en la organización; cuando una comunidad de trabajo, fundada en base a valores de igualdad, solidaridad y humanista, la generación de bienes y servicios, intentara sacar provecho para dar satisfacción a los fines que le dieron vida. Las denominadas ganancias, son en estricto rigor la obtención de márgenes que les permita un “ingreso económico” que les permita satisfacer sus necesidades. Si bien, están orientados al sector productivo mercantil, la base esta sustentada en la subsistencia individual y familiar y colectiva, y no en el simple lucro y la acumulación de una empresa típicamente capitalista. De hecho, a los trabajadores involucrados en el tercer sector, no están atesorando la riqueza, sino lo que buscan es vivir de su trabajo y con su trabajo de manera que les permita afianzar su dignidad de persona. Por lo anterior, la característica principal de la economía solidaria o del tercer sector, no es la ausencia de ganancia o lucro, sino la presencia de factores organizadores alternativos que permitan otros criterios de distribución y formas de consumo más integrales. En definitiva el valor de la solidaridad, es el principal componente que tiene la sociedad y su sola presencia hará que los procesos económicos vayan en beneficio del hombre para su desarrollo, crecimiento y la búsqueda del camino hacia la felicidad, más que al éxito como lo propone el sistema.

Lo expresado anteriormente, puede llevar a replicas de algunos enamorados del sistema, haciendo comparaciones con el proceso dictatorial que vivió nuestro país, tales como: superamos la pobreza disminuyendo la brecha; se disminuyo el desempleo; hoy se escucha a la gente; el poder adquisitivo de la población es mayor; la educación esta al alcance de todos, etc. Nadie duda que se han alcanzado niveles de superación en distintos ámbitos, que Chile a alcanzado un nuevo estándar; pero nadie puede llevarse a engaño, que el factor económico neoliberal que quedo implementado y que sólo se han dedicado a administrar, permite que las desigualdades sigan en aumento provocando un proceso gradual hacia una mayor concentración de la riqueza en unas pocas manos, lo que conlleva que el poder también queda en unos pocos, porque el factor económico a traspasado fronteras siendo un factor determinante en la economía, la sociedad, la política y la cultura.

Mientras tanto, los trabajadores, técnicos, profesionales que dan vida al país, que se ubican en la clase media, y que en definitiva son los generadores de riqueza, van disminuyendo sus posibilidades tanto de ser actores como de verse beneficiados por el ingreso y la riqueza del país. En este campo, el sistema va generando alternativas entre las personas: los que se adaptan al sistema sin analizar, ni criticar, aplicando la ley del menor esfuerzo, manteniendo un criterio conservador de adecuarse una posición carente de cambios, la sociedad se estanca o retrocede en su calidad de vida, y que en definitiva son los sostenedores del sistema y afianzan el poder y la riqueza en unos pocos; sin embargo, están los que tratan de analizar de manera critica la situación y se concentran en la búsqueda de alternativas que permitan un salto cualitativo para la sociedad, a través de la generación de cambios, entendiendo que los sistemas no son estáticos, si no más bien dinámicos, es decir la búsqueda de cambios que desde un punto de vista positivo, permite que la sociedad y las personas sean los verdaderos actores, los que se benefician con la riqueza y quienes tienen el poder, en definitiva avanzan en calidad de vida.

El mundo esta inmerso en una situación de incertidumbres, sin embargo lo que se nos presenta como inevitable e irreversible puede y debe ser cambiado, por la acción comprometida y solidaria de quienes dependemos de nuestro trabajo para forjar una vida más digna, de quienes creemos en el compromiso con la democracia, el humanismo y en la doctrina cristiana. Si queremos y necesitamos cambios, incluyendo el modelo económico, en esto debemos tener desición y firmeza para desarrollar las acciones necesarias que permitan a la sociedad ser actores y arquitectos de su propio destino, asumiendo protagonismo de manera colectiva y solidaria. Si por el contrario nos conformamos con lo existente, seremos espectadores del deterioro progresivo de nuestra sociedad.

Don José María Arizmendiarrieta, impulsor del Movimiento Cooperativo de Mondragón en España que actualmente es un complejo industrial de más de 100 organizaciones cooperativas, teniendo como base la solidaridad, la autoayuda y la autogestión, componentes de la economía solidaria, decía: “Nada diferencia tanto a los hombres y mujeres, y a los pueblos como su respectiva actitud en orden a las cirscuntancias en que viven. Los que optan por hacer historia y cambiar por si mismos el curso de los acontecimientos llevan una ventaja sobre quienes deciden esperar pasivamente los resultados del cambio”

La problemática del desarrollo no se puede separar de la lógica del modelo propuesto e impuesto y de sus consecuencias en el orden político, económico, social y cultural. Más allá de sus logros parciales y acotados, como son los métodos de producción y lucro; la desigualdad ha alcanzado proporciones insospechadas. Se van socavando las bases naturales de la subsistencia del hombre y sin caer en exageraciones, el neoliberalismo implementado en el mundo va socavando la subsistencia del planeta. Un proceso que lleva a formas de aparente mejora, que empobrece e incapacita cada vez a más personas. La apatía y el acentuado distanciamiento de la gente respecto a los temas que nos atañen como sociedad, fomentada por el sistema. La modernidad vacía de sentido que desencadena en un creciente individualismo. Una globalización sosteniéndose en un desplazamiento del poder hacia formas corporativas fuertemente centralizadoras que despojan a la sociedad y a los individuos del control de sus condiciones de vida fuera de las pautas que entrega y legitima el sistema. Estructuras burocráticas en procura de la simplificación y la homogeneidad en la medida que permita el control y el dominio.

Ante este proceso donde unos pocos se van apoderando del poder y la riqueza que también les da poder sobre la sociedad y las personas, es necesario la generación de cambios, construir miradas distintas donde la sociedad y las personas, puedan construir para sí y para el total. Se necesitan nuevas propuestas que atiendan a las diversas expresiones que se dan en la sociedad. Lo que significa un cambio radical en el imaginario social; generar una educación para pensar, criticar, dialogar y generar cambios, respondiendo además, a las aspiraciones realmente sentidas, discutidas y decididas con la mayor participación posible, que en definitiva permita ir modelando nuevos paisajes. En tanto debemos trabajar para disminuir la concentración del poder, lo que requiere de una desición consciente de lucha y voluntad política que pasa además por la renuncia a las prebendas que entrega el sistema, desarrollando una democracia participativa e inclusiva, que potencie los desarrollos locales; considerando y privilegiando los desarrollos a escala humana. Descentralizar y autogestionar que coloque el poder y la riqueza en manos de todos, devolviéndoles la capacidad política que el sistema ha enajenado.

De todo lo anterior nacen muchas interrogantes y principalmente para quienes optan por el humanismo y más aún cuando este humanismo tiene sustento en el cristianismo. Los humanistas cristianos, son generadores de cambios por su concepción revolucionaria de amar al prójimo, siempre en la búsqueda de la civilización del amor.

¿Los DC estamos dispuestos a comportarnos como simples observadores o espectadores de la situación?

¿Los DC estamos dispuestos a asumir una postura conservadora y quedarnos con lo que existe?

¿Los DC estamos dispuestos a seguir administrando el sistema como la extensión de la dictadura?

¿Los DC estamos dispuestos a asumir la desigualdad que existe en la sociedad?

¿Los DC estamos por promover el individualismo y que se salve el que pueda?

¿Los DC estamos dispuesto a mantener una educación que no prepara para pensar?

¿Los DC estamos dispuestos a fomentar masas de trabajadores autómatas y desechables?

¿Los DC estamos dispuestos a seguir escuchando sin actuar?

¿Los DC estamos dispuestos a trabajar por la igualdad real de oportunidades?

¿Los DC estamos dispuestos a aceptar que se siga pisoteando la dignidad de las personas?

¿Los DC estamos dispuestos a contribuir que el poder y la riqueza sea privilegio de unos pocos?

¿Los DC estamos por una democracia participativa e inclusiva?

¿Los DC estamos por potenciar las iniciativas autogestionadas?

¿Los DC estamos por que se destruya la clase media, motor del desarrollo del país?

¿Los DC estamos por fomentar la educación y salud para el que tenga dinero?

¿Los DC estamos dispuestos a fomentar y promover el trabajo decente?

¿Los DC estamos dispuestos a reorganizar el tejido social para potenciar la democracia a través de la participación?

¿Los DC estamos dispuestos a recomprometer nuestro compromiso de combatir el materialismo que empobrece?

¿Los DC estamos dispuestos a volver a trabajar codo a codo con la base social y crecer junto a ellos?

¿Los DC estamos dispuestos a mantenernos en nuestra base de sustento el Humanismo Cristiano?

Son muchas las interrogantes, pero juntos en la búsqueda de un mundo mejor, con oportunidades, en libertad, en democracia y junto al pueblo podemos alcanzar las respuestas.

Por Manuel Román.