5/03/2007

Encuentro “Jóvenes Profesionales, sobre la Corrección al Modelo Económico y Social"


Miriam Verdugo Godoy, Presidenta del Instituto Jorge Ahumada, tiene el agrado de invitar a Ud. al encuentro “Jóvenes Profesionales, sobre la Corrección al Modelo Económico y Social”, que se realizará el sábado 05 de mayo de 2007, desde las 09:00 hrs. hasta las 13:30 hrs. (Aula Magna de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, ubicada en Pío Nono Nº 1, Providencia).


La Presidenta del Instituto Jorge Ahumada se sentirá complacida de contar con su presencia en este evento, donde se debatirá sobre la coyuntura político – económica que enfrenta nuestro país y sus desafíos, a partir de las distintas visiones expuestas por los actores relevantes en esta materia.


09:00 a 09:20 hrs.: Acreditación.

09:30 a 09:55 hrs.: Inauguración.

Conclusiones del Estudio de Percepción de la Sociedad Chilena Sobre El Modelo Económico, Social y Cultural.
Myriam Verdugo, Pdta. Instituto J. Ahumada.
09:55 a 10:25 hrs.: Propuestas de corrección al Modelo Económico y Social.
Hernán Bosselin, abogado.
10:25 a 10:40 hrs.: Coffe Break.

10:40 a 12:00 hrs.: Panel de comentaristas.

Adolfo Zaldívar Larraín, Senador; Hugo Fazio, economista; Andrés Ovalle, economista Pdte. de Conapyme; Carlos Vial, empresario y ex Pdte. de Salmón Chile.
Modera Marcelo Albornoz, abogado y ex Director de la Dirección del Trabajo.
12:00 a 13:30 hrs.: Diálogo con los asistentes.
13:30 hrs.: Clausura.



5/02/2007

Los Trabajadores y los pobres no pueden esperar

Queridas hermanas y hermanos:

Es una gran alegría estar reunidos en la Catedral de Santiago -en el corazón de la ciudad- en este 1º de mayo, fiesta de San José Obrero, junto a nuestro Pastor, el Cardenal Francisco Javier Errázuriz, y junto a ustedes, trabajadores y trabajadoras, hombres y mujeres dedicados al servicio público desde los sindicatos, desde el parlamento, el gobierno y la oposición, para celebrar y agradecer los 30 años de la Vicaría para la Pastoral de los Trabajadores.

Celebrar implica no sólo mirar con atención el paso de la acción fecunda de Cristo Resucitado por la historia de la Vicaría, de la Iglesia y de nuestro país. Es también una invitación a escrutar los signos de los tiempos en medio de las angustias y esperanzas de nuestras hermanas y hermanos trabajadores que en Chile hoy nos interpelan. Para todos es claro que el desafío de la justicia y el compromiso social sigue tan vigente como el año en que nació nuestra querida Vicaría, aunque sea en un contexto muy diferente.

1. El evangelio del trabajo

Hace pocos días nuestro Cardenal Arzobispo de Santiago, en su mensaje de Pascua de Resurrección, a propósito de la vigencia del mensaje de Jesucristo, nos enfatizaba que “la violencia, la separación, la injusticia, la falsedad, la muerte y el mal no pueden tener la última palabra. No pueden tenerla, y no la tienen. La última palabra no la tiene el odio sino el amor, tampoco la muerte, pero sí la vida; no la tiene la enemistad sino la reconciliación, tampoco la mentira pero sí la verdad, no la tiene la violencia sino la paz”.

Si aplicamos esta certeza a la vida de los trabajadores tendremos que reconocer que, mientras persistan los problemas de acceso y calidad del empleo, será muy difícil vivir en una sociedad solidaria y lograr la anhelada equidad social. De ahí que sean tan pertinentes las palabras del Papa Juan Pablo en su visita a Chile el año 1987: “El trabajo estable y justamente remunerado posee, más que ningún otro subsidio, la posibilidad intrínseca de revertir aquel proceso circular que han llamado “repetición de la pobreza y de la marginalidad”, y añade: “No descansemos hasta no ver hecho posible para todos el acceso a ese auténtico derecho fundamental para la persona humana, el derecho - correlativo al deber- de trabajar”.

En el evangelio del trabajo tenemos el ejemplo más convincente de solidaridad. Dios todopoderoso que, en su grandeza trasciende totalmente a los hombres, no es un Dios del ocio sino un Dios que trabaja por nuestro bien y nos invita a colaborar con Él, en bien de todos, especialmente de los más pobres y abandonados. Por amor, ¡por solidaridad!, se hace hombre, y lleva como uno más una vida de trabajo. Jesucristo es el mejor ejemplo de solidaridad sin fronteras que los trabajadores y la sociedad entera están llamados a seguir e imitar. Dondequiera que un hombre o una mujer desarrolle su actividad, trabaje, ame y sufra, ahí está presente Cristo.

En su reciente Carta Apostólica sobre la Eucaristía, el Papa Benedicto XVI nos recuerda que “el trabajo reviste una importancia primaria para la realización del hombre y el desarrollo de la sociedad, y por eso es preciso que se organice y desarrolle siempre en el pleno respeto de la dignidad humana y al servicio del bien común. Al mismo tiempo, es indispensable que el hombre no se deje dominar por el trabajo, que no lo idolatre, pretendiendo encontrar en él el sentido último y definitivo de la vida” (Sacramentum Caritatis, 74).

2. La solidaridad hoy: un imperativo con el mundo del trabajo

Jesucristo sufría con la falta de solidaridad y por eso quería que fuéramos discípulos suyos en ésta actitud. De hecho la solidaridad es una verdadera y propia virtud moral y social, no un “sentimiento superficial por los males de tantas personas, cercanas o lejanas”, como lo decía Juan Pablo II. “Al contrario, [la solidaridad] es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común; es decir, por el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos” (Sollicitudo Rei Socialis, 38). Es, por tanto, verdaderamente solidario quien transforma en actos de justicia su compasión por los otros, tal como lo afirmara San Alberto Hurtado.

Hoy es urgente multiplicar los mecanismos y energías para llegar a ser una sociedad más justa y solidaria. El “alma de Chile” y su gente conocen bien el significado de la solidaridad. Sin embargo, lo decimos con dolor, Chile es el tercer país con la peor distribución del ingreso en América Latina. Esta grave anomalía afecta a toda la sociedad y, obviamente, a los más pobres. Y ya sabemos que “los pobres no pueden esperar”; tampoco los trabajadores de nuestro país.

Hay quienes piensan que hay un antagonismo irreconciliable entre prosperidad y solidaridad, entre políticas de protección social y crecimiento económico. En el designio de Dios, cada uno de sus hijos está llamado a vivir conforme a su dignidad. No mañana: hoy.

Chile ha crecido mucho en las últimas décadas, pero el crecimiento económico por sí solo no es suficiente para solucionar los problemas laborales. Esta realidad, sin embargo, no nos quita la vergüenza de vivir en un país al que aún le falta tanto para que haya una mayor equidad y una distribución más justa de los bienes que el Creador puso en nuestras manos para que llegue dignamente el pan a las mesas de todos sus hijos y sus hijas.

3. La solidaridad hoy exige acortar las brechas

La solidaridad hoy exige acortar las brechas y ponerse manos a la obra en muchos frentes. Uno de ellos se debate en estos días: el acceso, las oportunidades y la calidad en el campo de la educación. Por eso la Iglesia piensa que un debate serio sobre la educación es central para nuestro país.

La baja calidad y falta de equidad en los servicios sociales son un acuciante desafío, particularmente en la educación y también en la salud. Es otra brecha que debemos acortar. En ambos casos se ha logrado una cobertura muy amplia. Sin embargo, la calidad de los servicios aún es insatisfactoria, y son los más pobres quienes más las sufren.

Hay también otras realidades que nos interpelan, como el acceso a una vivienda digna y las deficiencias del transporte público. ¿Quienes sufren principalmente las fallas y los errores ? Lamentablemente, los pobres: los que no debieran esperar.

4. “¿No es este el hijo de José el carpintero?”

Los estudios nos señalan que en Chile hay fuertes formas de discriminación en el mercado laboral. Esto se agrava aún más cuando se trata de mujeres, jóvenes, minorías étnicas e inmigrantes. Una sociedad que se funda sobre el respecto irrestricto de la dignidad de cada persona no excluye, no margina: siempre incluye, siempre ofrece, siempre da oportunidades.

Y más encima el trabajador que viene de La Legua, El Volcán o el campamento El Gomero es mal mirado, es discriminado. Eso es lo que en su tiempo sufrió el mismo Jesús cuando la gente se preguntaba: “¿No es el hijo de José el carpintero?... ¿de dónde le viene todo esto?” O, cuando decían, “¿acaso de Nazaret puede salir algo bueno?”…. El evangelio de hoy nos interpela porque Jesús no es acogido entre los oyentes de su pueblo. Un trabajador, un campesino, un hijo de carpintero, no podía humanamente enseñar con la sabiduría de los escribas y doctores de la ley. El rechazo a Jesús, al hijo del carpintero, es el rechazo a la sabiduría de Dios, que siendo grande se hizo pequeño, siendo rico se hizo pobre, siendo fuerte se hizo débil, a fin de engrandecernos con su pequeñez, enriquecernos con su pobreza, y fortalecernos con su debilidad.

5. El trabajo decente: una expresión de solidaridad

La solidaridad también se expresa en un trabajo digno, o lo que hoy se llama un “trabajo decente” y en la necesidad de disminuir la alta tasa de informalidad.

El trabajo decente es un concepto con múltiples dimensiones, entre las que se incluye contar con adecuadas condiciones de trabajo, remuneraciones justas, estabilidad contractual, protección social para los trabajadores y un equilibrio entre el empleo y la vida familiar.

Nuestro país constituye para muchos un ejemplo en América Latina y hay razones para pensarlo. Sin embargo, la Organización Internacional del Trabajo denuncia que sólo un 32 % de los trabajadores posee lo que se califica como un “trabajo decente”. ¡Menos de un tercio de los hijos e hijas de Chile tiene un trabajo decente!

Hoy no sólo es necesario avanzar en materia de cobertura de empleo, sino también en calidad del mismo.

6. El derecho a una vida digna en la vejez

La solidaridad debe expresarse también con los adultos mayores. Por esta razón miramos con especial atención la discusión sobre la reforma al sistema de pensiones. Aquí hay una gran oportunidad para corregir algunas de las más profundas desigualdades de nuestro país. Es muy importante que las personas tengan ingresos más seguros durante la vejez, para así vivir dignamente. También lo es la situación de las mujeres y los trabajadores independientes porque son más vulnerables.

Sostener la reforma sobre la base de la solidaridad con nuestros mayores es un imperativo ineludible. Por eso, la protección frente al desempleo, frente a los problemas de salud y frente a la vejez, constituyen desafíos que debemos enfrentar con seriedad y responsabilidad.

7. Negociación colectiva: un instrumento de solidaridad con los trabajadores

El Magisterio de la Iglesia Universal y nuestra Iglesia chilena reconocen la función fundamental desarrollada por los sindicatos de trabajadores, cuya razón de ser consiste en el derecho de los trabajadores a formar asociaciones o uniones para defender los intereses vitales de la sociedad . Ahora bien, el contexto socioeconómico actual, caracterizado por procesos de globalización económico-financiera cada vez más vastos y más rápidos, requiere de la renovación de los sindicatos. En la actualidad los sindicatos están llamados a actuar en formas nuevas .

La solidaridad también debe expresarse en el fortalecimiento de los sindicatos como instrumentos para mejorar la producción y la calidad de vida de los trabajadores. Esta afirmación de la Doctrina Social de la Iglesia no solo debe ser entendida por el mundo de los trabajadores. Es fundamental que los empleadores entiendan al sindicato como un aliado en sus actividades productivas y no a un enemigo, como muchas veces es tratado. En este contexto, nos parece importante que se revise y discuta ampliamente las normativas que rigen el proceso de negociación colectiva, para convertirlas en un instrumento real de dialogo, en un clima de confianza, entre empleadores y trabajadores.

8. Responsabilidad Social empresarial es una expresión de solidaridad

Un signo de esperanza en nuestros tiempos es el surgimiento de empresas con auténtica responsabilidad social. Esta responsabilidad Social de la Empresa es también justicia social y compromiso con la persona y la familia del trabajador. Los empresarios y dirigentes que administran sus empresas con responsabilidad social realizan prácticas empresariales abiertas y transparentes, generan utilidades o beneficios no sólo para los accionistas y asociados, sino también para los trabajadores, la sociedad y el Estado, asegurando el desarrollo sostenible y la mejora de la calidad de vida a todos los que se relacionan directamente con ella. Allí se construye la esperanza de que es posible la solidaridad hoy.

Como Vicario de la Pastoral Social y de los Trabajadores me ha tocado visitar muchas fábricas y empresas. En algunas de ellas he visto modelos de desarrollo que me llenan de orgullo y alegría. He visto a trabajadores contentos y realizados a quienes se les respetan sus horarios de trabajo y la libre asociación, se les remunera justamente por el trabajo realizado, encuentran espacio para el diálogo con sus empleadores, se les capacita para que puedan realizar con buenas herramientas personales el trabajo que se les encomienda. En fin lugares de trabajo donde el “capital humano” es central para el logro de las metas de producción y desarrollo de esas empresas.

9. Conferencia de Aparecida: una oportunidad de renovar nuestro compromiso por los más pobres y los trabajadores

Dentro de pocos días se dará inicio en Brasil, a la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. En sus documentos de preparación se afirma con especial fuerza que “la evidencia empírica permite afirmar que en América Latina se mantiene una grave injusticia social, que frena el posible desarrollo humano de millones de habitantes. Y, para escándalo de muchos, todo esto sucede en un Continente de bautizados. Imposible dejar de preguntarse, ¿por qué la verdad de nuestra fe y de nuestra caridad no han tenido la debida incidencia social?”.

Les pido orar para que esta Conferencia sea guiada por el Espíritu del Señor e ilumine, con una fecunda reflexión, el caminar de la Iglesia Latinoamérica, y en especial la Chilena, para que la Iglesia siga estando junto a los predilectos de Dios, como lo hemos aprendido del Señor Jesús, para que así nuestros pueblos en Él tengan Vida.

En esta nueva etapa de la Vicaría de la Pastoral Social y de los Trabajadores, ante cada uno de Uds, trabajadores y trabajadoras, autoridades de gobierno, empresarios y fieles, hoy queremos reafirmar el compromiso de colaborar en la construcción de un orden social más justo y fraterno. Queremos encender una luz de esperanza que guíe y anime los esfuerzos que se realizan para que cada trabajador y trabajadora de nuestra patria pueda realizar la profunda vocación de ser un auténtico hijo e hija de Dios. Para que haya empresas más solidarias, trabajadores solidarios que se organizan, diálogo solidario y corresponsable entre empleadores y obreros. Es decir, ¡solidaridad hoy!

Este es el sueño de los padres de la patria, de O`Higgins, Carrera, Prat y Alberto Hurtado: una nación de hermanos no de enemigos, de libertad no de miseria. Una nación justa, no la vergüenza de la inequidad, un Chile con Alma solidaria, no un país rendido al individualismo.

Que los apóstoles del Señor Jesús -pescadores artesanales, labradores, ex cobradores de impuestos- nos inspiren con su testimonio del Resucitado. Que San José Obrero, varón justo y solidario, nos sostenga en las horas de fatiga. Que San Alberto Hurtado y Santa Teresita de Los Andes iluminen nuestras tareas y que Nuestra Señora del Carmen, Madre de nuestra patria nos acompañe constantemente con su amor. Amén

Pbro. Rodrigo Tupper Altamirano
Vicario de Pastoral Social y de los Trabajadores
Catedral de Santiago
Fiesta de San José Obrero
1º de mayo de 2007

(AUGE Y) CAÍDA DE LAS PYMES


Amable lector/a: quien escribe ha aprendido algunas cosas luego de años de observar y, muchas veces sufrir, los avatares, pocos goces y muchos sufrires de algunos amigos que empezaron siendo pequeños empresarios y ahora ya van en microempresarios. O sea, que este artículo también podría llamarse “acerca de los vasos comunicantes entre la pyme y la mipyme”, en sentido descendente, claro está.

Me doy un paseo por el sitio web del Ministerio de Economía y leo en una sección (Asociaciones Gremiales) que las bondades de la ventanilla única implantada por dicha repartición están a la vista. Está bien, nadie discute que hoy se puede realizar algunos trámites por internet, como, por ejemplo, obtener el RUT, declarar impuestos, pero la verdad es que dicha ventanilla no existe. Se echa de menos aspectos que realmente beneficien al micro y pequeño empresario. Si el lector me acompaña, paso revista a algunos baches –o lomos de toro, según cómo quiera Ud. verlo- que se encuentran en el camino de la autorrealización microempresarial.

La Asociatividad Cuesta Cara.

Ud. quiere asociarse con una o más personas. Con dificultad reúne el dinero necesario para comprar implementos, herramientas, materias primas, muebles, según sea el rubro en que tiene puesta la mira. Ud. es una persona ordenada y cree que constituir una sociedad es la mejor opción, para de ese modo no mezclar el patrimonio familiar con su negocio. Sin embargo, se topará con que, para constituir una sencilla sociedad de responsabilidad limitada, es necesario: 1) encargar a un abogado redactar los estatutos; 2) otorgar la escritura correspondiente en una notaría; 3) inscribir el extracto en el Registro de Comercio, entidad anacrónica de escasa utilidad, como ya veremos; y 5) publicar el extracto en el Diario Oficial.

Todos estos trámites significan un desembolso de no menos de $250.000, suma que para un microempresario resulta excesiva y que al día de hoy, existiendo medios electrónicos, no se justifica. El Registro de Comercio, que depende de los distintos Conservadores de Bienes Raíces repartidos a lo largo de Chile, no es un servicio público, sino una oficina en que se anotan datos sobre las sociedades en unos cuadernos grandes, a mano, con dependencia jerárquica de la Corte de Apelaciones de la ciudad respectiva, que, fíjese bien, amable lector/a: está a cargo de una persona de modo vitalicio, con el título de Conservador; no tiene obligación de rendir cuentas de sus ingresos y gastos; y no está conectado en línea con ningún otro Registro de Comercio. Esto último es especialmente grave: si Ud. desea demostrar en Santiago que su poder como representante legal de una sociedad inscrita en el Registro de Comercio de, digamos, Puerto Natales está o no vigente, bueno, sólo tiene la opción de viajar a a esa hermosa ciudad a revisar añosos libros empastados y, si encuentra la información que busca, pedir un certificado a precio de incunable que en la mayoría de los casos no estará listo para su entrega de inmediato. En el caso del ejemplo, Ud. talvez deba esperar hasta el día siguiente, de modo que puede aprovechar el periplo para visitar la Cueva del Milodón. Tampoco resulta edificante constatar que, por más que recaude dinero en grandes cantidades, como de hecho ocurre en algunas ciudades, el Conservador no tiene la obligación de reinvertir sus ingresos, es decir, no tiene obligación de mejorar el servicio que presta. Desde el punto de vista del mercado, ángulo que para algunos reviste de seriedad a cuanto se diga, tenemos que, como el cargo es vitalicio y en su jurisdicción no tiene competencia, el Conservador no tiene incentivos para jubilar la Olivetti mecánica. Excepcionalmente, el Conservador de Santiago tiene en su sitio web alguna información accesible, pero con muchas limitaciones.

Un inversor extranjero sonreiría con sorna al comprobar que en Chile puede averiguar en internet el nombre del propietario de una motoneta y enterarse, mientras hace antesala, si el chileno que intenta venderle berries está casado en sociedad conyugal o está separado de bienes (consultando el sitio web del Registro Civil), pero en la mayoría de los casos no puede averiguar si la sociedad que éste dice representar existe o no ni, menos, si es realmente representante legal de la misma. Tampoco podrá comprobar siquiera si esa sociedad se encuentra o no en quiebra, a menos que se conecte a una base de datos de una empresa como Dicom, cuya exitencia puede no conocer, pero jamás encontrará esa información en el lugar que parece obvio: el sitio web (inexistente) del Registro de Comercio.

Ah, pero como el Estado tiene prerrogativas, éste sí que tiene toda la información a mano, porque si Ud. no le informa al Servicio de Impuestos Internos (SII) los cambios de representante legal o de socios en una empresa, para ese servicio valdrá siempre la última información que registró el contribuyente, a partir de la iniciación de actividades y obtención de RUT. De lo dicho se deduce que el Estado, a través de la base de datos del Servicio de Impuestos Internos, tiene siempre “en tiempo real”, como se suele decir, toda la información respecto de una sociedad o, en general, de las empresas, y no vemos motivo para no poner el registro de toda la información referente a una empresa, así como su consulta, al alcance del público de manera gratuita, constituyendo con ello un nuevo Registro de Comercio, electrónico, de alcance nacional, colgado de la tecnología del SII y eliminando de paso a los anacrónicos registros manuales.

Pero…¿cómo registrar una sociedad en el sitio web del SII sin pasar obligatoriamente por la oficina de un abogado y luego por una Notaría?
Bueno, en la vida hay casos en que no debemos pecar de originales. Este tema ya está resuelto en muchas partes del mundo, según ha podido comprobar este humilde escribidor: Se trata del Memorandum de Asociación o, más simplemente, Estatuto Tipo.

Fíjese qué fácil: Ud. descarga de internet un formulario que contiene el estatuto tipo de una sociedad de responsabilidad limitada, se llenan los datos relativos a monto del capital, nombre y RUT de los socios, giro o rubro, nombre del representante legal, etc.; todos los socios adhieren electrónicamente a él mediante su clave, la misma que se utiliza para declarar impuestos y, una vez que el respectivo servicio (por ejemplo, el SII) recibió la confirmación del último de los socios, envía a todos ellos un comprobante electrónico que contiene todos los datos de la sociedad: Nombre, giro, Rut, nombre de los socios, autorización para emitir de inmediato boletas y/o facturas electrónicas, etc. Con esto se evitan dilaciones, y resulta innecesario visitar Notarías, Conservadores e, incluso, el Diario Oficial. Bueno, si a alguien le parece indispensable publicar la información en el Diario Oficial, está bien: que sea el propio Registro de Comercio el que electrónicamente genere un aviso resumido o extracto y lo envíe de la misma manera al Diario Oficial, para que éste lo publique gratuitamente y se financie con el lasto de quien quiera comprarlo.
Como Ud. podrá ver, amable lector, no es ciencia ficción. ¿El costo para el interesado? CERO PESOS.

Que no se quede en el tintero: Con esta ¿sencilla? idea se borra de un plumazo la proliferación de las “sociedades de hecho”, que más de un lector/a habrá sufrido… Se trata de un engendro que de manera indirecta pero consciente alienta el SII, consistente en una asociación entre dos o más personas, que no alcanza para sociedad pero que permite obtener RUT, ignorando los “socios” que jamás un banco los va a considerar como tales, además de ir por la vida con la marca de la pobreza: todo el mundo sabe, y el que no, entérese, que quien constituye una “sociedad de hecho” lo hace para evitar los costos que implicar crear una sociedad real.

El Microempresario se la Juega a Fondo… y no por vocación.

Si el amable lector que las emprende en el mundo de la microempresa piensa en pedir un préstamo, por pequeño que sea, se topará con que el banco le exigirá hipotecar su casa. Pero aún, si no tiene casa propia, algún agiotista le sugerirá que hipoteque la de su hermano o la de sus padres. Por cierto que nos salimos un poquitín del tema, pero como soy medio viajado, le puedo contar que en otras latitudes el hogar familiar constituye un patrimonio indivisible e inembargable, y por lo tanto no hipotecable, mientras viva cualquiera de los cónyuges e hijos menores o en edad de estudiar, o con alguna discapacidad.

El derecho al nombre o cómo algunos son más iguales que otros.

Uno de los atributos de la personalidad es el nombre, lo cual también alcanza a las empresas, a las sociedades. Lamentablemente, la llamada “igualdad de oportunidades” tiene un precio, que se paga en dinero.

En efecto, amable y a estas alturas paciente lector, ocurre que si Ud. reunió el dinero necesario para constituir una sociedad, aun así no tiene la seguridad de que el nombre de la sociedad, que Ud. supone visado y por tanto aprobado por el Registro de Comercio, realmente le pertenece. Mejor dicho, le pertenece pero no es tan seguro que pueda utilizarlo, porque si no ha tenido el dinero para inscribir el nombre de su empresa como marca comercial, o incluso si nadie le ha dicho que es conveniente hacerlo, entonces puede encontrarse con desagradables sorpresas: De nada le valdrá pagar los derechos de inscripción de su sociedad si el Conservador no tiene entre sus funciones advertirle que otra persona puede inscribir el mismo nombre como marca comercial. Bueno, como soy un hombre viajado (creo que ya lo dije), le puedo contar que en otras partes esto está resuelto: cuando Ud. inscribe una sociedad con un nombre determinado, ese nombre también se incorpora al Registro de Marcas para identificar de manera exclusiva su establecimiento y los productos que piensa fabricar, o los servicios que planea prestar, según el giro o rubro que elija. Ya sé que esto parece alejado de nuestra realidad, porque pareciera que sólo las grandes empresas tienen derecho o interés en esta protección legal, pero no todos piensan así: intente Ud. utilizar en internet la marca de una pequeña fábrica de tejidos situada en una remota aldea montañesa italiana, a ver cómo le va.

El Macroendeudamiento de las Pymes.

Sí, ya sé que este es el problema más doloroso que aflige a las Pymes; y por eso lo dejamos para el final… Para qué amargarse desde el principio, pensé.
En verdad, por lo menos así lo veo, el endeudamiento hay que atacarlo en la raíz, es decir, apenas se genera. Sucede, amable lector, que el microempresario, desesperado por la falta de caja, se compromete con bancos, empresas de factoring, prestamistas varios. Y termina debiendo su negocio y su casa. Mal aconsejados, algunos optan por no declarar ni pagar las cotizaciones previsionales de sus trabajadores. Pues bien, creo que, disculpe el lector si le parece impopular esto que diré, hay que perfeccionar la Ley de Quiebras para que el microempresario que no pueda pagar el Iva, remuneraciones o cotizaciones previsionales, pueda acogerse limpiamente a un Convenio Preventivo, de ser posible por vía electrónica, para evitar costos. Es más (aquí me afirmo porque esto sí que puede resultar impopular): de ser posible, el SII y en su caso las AFP e Isapres podrían de inmediato, apenas detectada electrónicamente la no declaración o el no pago de una obligación, generar un documento tan expedito como son las resoluciones de cobranza que dictan los organismos previsionales, enviado de manera siempre electrónica a un Juzgado de Comercio (que hoy no existe), que citaría de inmediato al microempresario a una audiencia en que éste sólo tendría tres opciones: pagar de inmediato y al contado la obligación pendiente, acogerse a un convenio preventivo o declararse en quiebra. Sé que esto puede parecer draconiano, pero así se evitaría la agonía de muchas Pymes que acumulan deuda tributaria y previsional por años, mientras que de la manera propuesta, aún si terminan quebrando, los microempresarios pueden empezar otra vez sin asumir las deudas acumuladas durante su gestión anterior.

El lector/a habrá notado mi predilección por medios electrónicos; y es qué cómo no enamorarse de una tecnología tan bella, expedita y económica. Para rematarla: la citación del Juzgado de Comercio podría hacerse por vía electrónica o por carta certificada dirigida al domicilio registrado elctrónicamente por el microempresario.

Paciente lector/a: en esta hora aún no se conoce el contenido exacto de las nuevas medidas que la Presidenta impulsará en apoyo de las Pymes, pero ya se sabe que abordarán el apoyo financiero, la capacitación, acceso a nuevos mercados, el impulso a la asociatividad y mayor acción de estas empresas en Chilecompras. Esperemos y confiemos.

Eleuterio Gálvez

4/25/2007

Una reforma pendiente y necesaria, 11)


Santiago, 20 de abril de 2007



Señores(as):

Miembros de la Junta Nacional

Partido Demócrata Cristiano

Presente.


Estimados(as) Camaradas:

Les informamos de las reformas estatutarias que deben ser abordados en la próxima Junta Nacional del PDC. Las propuestas de reformas tienen dos orígenes, algunas de ellas han quedado pendientes en Juntas Nacionales anteriores y otras han sido presentadas en tiempo y forma por distintos camaradas para la Junta Nacional de los días 11, 12 y 13 de mayo de 2007.

Las reformas pendientes de la Junta Nacional realizada en Valparaíso los días 25 y 26 de Marzo de 2006 son:

1) La propuesta de reforma estatutaria presentada por camaradas de la I Región Norte y encabezada por el Presidente Regional, José Luís Torres, quienes solicitan sea suprimida la estructura provincial Arica-Parinacota.

2) La propuesta de reforma estatutaria presentada por el camarada Julio San Martín, quien solicita se incorporen las expresiones Alcaldes y Alcaldesas en la letra c) del Artículo 34 del Estatuto del Partido. Previo informe del Consejo Nacional respecto de la situación de Alcaldes y Concejales.

3) La propuesta de Reforma estatutaria presentada por el camarada Walter Díaz Pastén, para suprimir del Estatuto del Partido Demócrata Cristiano y sus Reglamentos, el mecanismo de primarias para la selección de los candidatos en representación del partido a todos los cargos de elección popular. Previo informe del Consejo Nacional.

La reforma pendiente de la junta nacional del 14 de enero de 2005.

4) Reforma presentada por la Juventud Demócrata Cristiana, que establece limitar el número de reelección a los cargos de representación popular.

Las reformas presentadas en tiempo y forma para la junta nacional de los días 11, 12 y 13 de mayo son las siguientes:

5) Reforma presentada por el camarada Manuel Matta, para modificar la estructura regional de la región del Maule, dividiéndola en dos, la primera conformada por las provincias de Curicó y Talca, entiéndase, los distritos parlamentarios 36, 37 y 38 (con todas las comunas que los integran administrativamente). La otra región estaría conformada por las provincias de Linares y Cauquenes, entiéndase los distritos parlamentarios 39 y 40.

6) Reforma presentada por el camarada Ignacio Walker, para eliminar en el artículo 147 del Estatuto la expresión “o Alcaldes”.

Reformas presentadas por el camarada Baldemar Carrasco, militante, y Ricardo Gómez Ávila, Presidente Comunal Coyhaique, para modificar los Estatutos en lo siguiente:

7) Modifica el artículo 47, agregando, a continuación de la expresión “un secretario regional” la frase “y dos directores”.

Reemplácese en el artículo 47 a partir de la palabra “elegidos” hasta la expresión “de la región respectiva”, por la siguiente oración “Estos miembros serán elegidos en lista cerrada, en votación universal, secreta e informada”.

8) Modifica el artículo 120, eliminando lo que sigue luego de la expresión “primarias contenido en el reglamento de elecciones”.

Agréguese el siguiente inciso al artículo 120: “la selección de los candidatos se hará mediante votación universal, directa, secreta e informada por quienes tengan derecho a participar en ella”.

9) Reemplácese el artículo 121 por lo que sigue: “Los candidatos a Consejeros Regionales serán elegidos mediante votación directa, universal, secreta e informada en votación de todos los militantes de la respectiva provincia, de acuerdo a la división político administrativa del país. Serán elegidos los que obtengan las más altas mayorías de la elección”

10) Elimínese el artículo 122 del Estatuto.

11) Reforma presentada por los camaradas Héctor Escobar, Juan Miguel Jara, Andrea Villavicencio y Néstor Santander, para modificar el artículo 47, sustituyendo la frase “elegidos en forma secreta, informada, en lista cerrada por los miembros de las directivas comunales, miembros de las directivas provinciales o distritales, delegados provinciales a la Junta Nacional, alcaldes, concejales y parlamentarios de la región respectiva”, por la siguientes “elegidos en forma universal, secreta, informada, en lista cerrada y en un solo acto por los militantes de la región respectiva”.


Lo anterior para su conocimiento.

Fraternalmente,


JUAN CARLOS PERALTA L.

Subsecretario Nacional

Partido Demócrata Cristiano

OSVALDO DÍAZ DUMÉNEZ

Secretario Tribunal Supremo

Partido Demócrata Cristiano