7/25/2010

Carta de Andrés Palma I. Vicepresidente Nacional PDC en apoyo a Mariano Fernández


Varias personas me han preguntado últimamente por qué estoy con Mariano Fernández, como candidato a Presidente de la Democracia Cristiana. Es una pregunta muy válida; muchas veces apoyamos a un candidato o candidata porque lo conocemos más que a otros, porque creemos que será el ganador o porque nos tocó apoyarlo….

Quiero compartir con ustedes las razones y emociones que me llevan a apoyar a Mariano Fernández:

1. Mariano ha estado disponible para asumir tareas partidarias en momentos difíciles de la política y las ha enfrentado con éxito. Para el Golpe de estado era funcionario de la cancillería en Alemania, y se comprometió de inmediato con la causa democrática lo que le significó ser exonerado en el mismo mes de septiembre junto con Esteban Tomic. Allí inició un trabajo para recuperar la democracia en Chile fuertemente vinculado a los partidos políticos y a las organizaciones sociales alemanas. Luego, cuando el PDC asume una línea de reconstrucción de la organización, trabaja en la reorganización del PDC junto a Gabriel Valdés y luego, en la campaña del NO y en las elecciones de 1989 que nos llevaron al gobierno y a elegir la mayor bancada parlamentaria que hemos tenido después de la dictadura.

2. Mariano es un líder para el cambio. Quiero explicar por qué creo que es necesario un cambio en la manera de hacer la política y de enfrentar los procesos que vivimos hoy, y que no hemos vivido en los veinte años anteriores.

Hoy somos oposición, y somos oposición democrática a un gobierno electo democráticamente. Esto es algo que nos desafía, nos obliga a ser creativos y, al mismo tiempo, responsables. Somos oposición para fiscalizar, criticar, denunciar y construir una alternativa que nos permita volver a gobernar para así realizar nuestros proyectos para el país. En este contexto debemos escoger a nuestro próximo Presidente Nacional del PDC, que deberá encabezar una oposición que no solo se identifique por hacer bien esa tarea, sino que también sea capaz de articular una fuerza social y política que permita volver a ganar. Esto requiere un cambio de formas y un cambio de enfoque del trabajo que realizamos. Mariano tiene la fuerza y la originalidad para liderar eficientemente ese cambio.

Durante los últimos veinte años el esfuerzo del Partido estuvo centrado en el éxito de nuestros gobiernos. Podemos estar tranquilos de los avances alcanzados, pero no podemos estar tranquilos por el resultado político que obtuvimos: Fuimos derrotados en la elección presidencial y obtuvimos menos del 15% de los votos en las elecciones parlamentarias.

Parte de ese resultado tiene que ver con la imagen que proyectamos y que permitimos que otros proyecten sobre nosotros. Hoy día el debate es mediático y, muchas veces, sin profundidad. Algo de esto es responsabilidad de los medios de comunicación, pero también de los dirigentes que prefieren seguir la corriente de lo que les permita aparecer en la vitrina y no aprovechar esos espacios para plantear los problemas de fondo. Ya enfrentamos la hostilidad y la indiferencia de los medios de comunicación en la campaña del NO y en las elecciones de 1989. Mariano Fernández fue uno de los que debió articular esos procesos desde los comités creativos de ambas campañas. Su experiencia de entonces es de gran utilidad.

Pero no basta con tener la capacidad de articular un mensaje y de entregarlo bien en los medios. Eso es útil, pero no basta. Recordemos que fue la gente la que quiso a Michelle Bachelet de Presidenta cuando la perspectiva de triunfo era difícil, pero el resultado final de su gobierno, con ella en alta popularidad pero su coalición derrotada, nos muestra la crisis de la política.

Son necesarios los Partidos y hoy nuestra tarea principal se relacionará con el volver a construir una fuerza social y política capaz de representar a la mayoría.

3. Mariano es un líder transversal. Para que nuestro Partido se convierta en una fuerza social y política capaz de representar a la mayoría, necesitamos un liderazgo que sea capaz de articular un proceso de reestructuración partidaria que haga real la existencia de la organización en los espacios y en los debates ciudadanos. Ello exige crear organización, que sabemos, hoy prácticamente no existe, y darle a cada estructura la autonomía y capacidad para que elabore su propio discurso y construya redes sociales que permitan impedir proyectos de la derecha que signifiquen retrocesos respecto de lo avanzado.

La visión de país y las propuestas que nos llevaron a derrotar a la dictadura deben ser actualizadas, para crear organización hoy, para convocar a la gente que cree en la democracia hoy, y crear espacios de participación política y social. Esto requiere un liderazgo que sea transversal, es decir, que sea capaz de convocar a todos los sectores, a todas las organizaciones territoriales y a todas las generaciones a la tarea de recuperar la organización del PDC. Esto solo lo puede realizar un Presidente que pueda dedicar todo su tiempo a esta tarea. Mariano tiene esa posibilidad y disponibilidad. Nuestros parlamentarios pueden apoyar esta tarea cumpliendo sus obligaciones de representación.

4. Mariano ha vivido de cerca las grandes transformaciones políticas de los últimos años. El estilo de “la nueva forma de gobernar” se está viendo día a día en todo el país. La reacción al terremoto de febrero con centralismo privatizador y el doble discurso de la “unidad nacional” pero al mismo tiempo la descalificación y la búsqueda de la división de la DC y los partidos de la Concertación, nos muestran que la derecha quiere imponer su visión a toda costa. Ello no debiera sorprendernos. Ha ocurrido en otros países.

El análisis que realizo no es algo que provenga de abstracciones. La política está cambiando en el mundo, y la DC ha sufrido esos cambios. No podemos seguir pensando que somos especiales, únicos o que sabemos todo lo que debemos hacer. Esa manera de pensar y actuar nos ha llevado a perder el apoyo de la gente y a disminuir de casi el 30% de los votos a menos del 15% en veinte años. Hay que ver con atención lo que ocurrió con la DC italiana, la más grande durante cincuenta años y hoy se divide en un grupito que apoya a Berlusconi y otro que intenta liderar la centroizquierda pero sin éxito. Hay que mirar por qué un grupo de derecha como el que lidera Aznar se tomó la IDC, que dejó de ser llamada “Demócrata Cristiana” para pasar a ser “democrática de centro”. Hay que observar el proceso en el que un grupo socialista evoluciona hacia “la tercera vía” con un discurso que escuchamos a Tomic, a Frei Montalva y a Castillo hace años. Y, por cierto, examinar cómo surge el fenómeno Obama que le lleva a la presidencia de Estados Unidos contra la opinión de todos los vaticinadores y sin el “apoyo” de las encuestas.

Mariano Fernández ha sido testigo privilegiado de todos estos procesos. Como embajador en Italia, España, Gran Bretaña y Estados Unidos no solo representó a Chile sino que pudo participar y nutrirse de las evoluciones que se vivieron. Esa experiencia nos servirá para aprender y corregir.

5. Mariano será un presidente tiempo completo. Hoy todo lo avanzado en más democracia y mayores derechos en los años de la Concertación, se pone en cuestión por la derecha. Tenemos que hacer política aprendiendo de las experiencias propias y de otros. Tenemos que aprovechar los espacios que creamos: ¿estamos apoyando los consejos consultivos escolares? ¿Estamos apoyando y organizando a los consumidores en sus demandas? ¿Promovemos que se utilice los mecanismos de participación ciudadana asociados a los Estudios de Impacto Ambiental? ¿Ponemos fuerza a que haya inscripción automática para que todos los chilenos mayores de 18 años sean ciudadanos? Si esto sigue ausente de las agendas como lo estuvo en gran parte de los actores de nuestros gobiernos, las posibilidades de volver a conquistar la representación ciudadana serán menores.

Enfrentamos un nuevo estilo de gobierno y de hacer política. El actual es un gobierno de los grandes grupos económicos. Si antes estos grupos ejercían su poder por medio de su permanente amenaza respecto de sus capacidades, ahora ellos gobiernan. Eso afecta la democracia en temas como lo ambiental, los derechos de agua, los derechos de los indígenas, la participación ciudadana, la innovación para las PYMES, la energía no contaminante, la distribución de la riqueza generada por plusvalía, los planos reguladores, la concentración económica, y las restricciones a la política de control de flujo de capitales, entre otras materias. Necesitamos un partido activo en cada uno de estos temas, incorporando las capacidades de todos sus militantes. Frente a ello la experiencia de gobierno de Mariano Fernández nos permitirá organizarnos y actuar con decisión y entereza. El vasto grupo de militantes que le apoyamos y que también compartimos esa experiencia es una buena carta para lograrlo.

Todo esto es lo que me lleva a sostener que Mariano Fernández es el mejor candidato que tenemos para presidir la DC en este difícil momento de nuestra historia.

Te invito a ser parte de este proceso y apoyarnos en esta próxima elección.

Andrés Palma I.

Quince puntos para el futuro, la unidad y la mística del PDC


En lo político

1.- La unidad del Partido Demócrata Cristiano (PDC), su fortalecimiento, una renovada mística mediante una candidatura transversal, constituyen instrumentos fundamentales para enfrentar el desafío de recuperar nuestra centralidad en la política chilena porque el país nos necesita en la defensa de las libertades, la justicia social, la igualdad de oportunidades, la defensa de la gente frente al poder y también en el acceso al conocimiento y la tecnología. Para el PDC estas tareas nunca finalizan, pues, junto a la solidaridad y el espíritu comunitario, forman parte de nuestro patrimonio ideológico/programático fundamental. Queda mucho por hacer.

2.- La unidad y fortaleza del PDC contribuirán decisivamente a la unidad de la Concertación Juntos hemos gobernado, con éxito, dos décadas fundamentales en el desarrollo de Chile. Durante los gobiernos de la Concertación ha disminuido sustancialmente la pobreza y hemos proporcionado a Chile desarrollo, crecimiento económico, modernidad y, muy particularmente, estabilidad política, económica y social.

3.- El electorado nos ha colocado en la oposición y somos, por lo tanto, un partido de oposición a secas, en Concertación y, desde luego, trabajando para el futuro, con el objeto de dar continuidad a las tareas que quedaron pendientes durante nuestros gobiernos y afrontando los nuevos desafíos que nos depara el siglo XXI. La Concertación unida aún tiene mucho que ofrecer y hacer por Chile y los chilenos y chilenas.

En lo programático

1.- Necesitamos una puesta al día de nuestro, casi olvidado y no llevado a la práctica, V Congreso Ideológico de 2007 y lo haremos mediante un Congreso Programático que, inspirado en el Ideológico, fije prioridades de acción política y, además, establezca una metodología de ejecución en el entendido que nos encontramos en la oposición.

2.- Enfatizaremos nuestra lucha contra la desigualdad y el mejoramiento de las oportunidades para todos los chilenos y chilenas, especialmente para aquellos y aquellas de las clases populares y de los sectores medios bajos. Asimismo, buscaremos el fortalecimiento de los sindicatos, asociaciones y gremios, contrapartes fundamentales para la defensa de los derechos de quienes viven de su trabajo La estabilidad de los últimos veinte años, garantizada por los gobiernos de la Concertación, permite abordar de manera más nítida la necesidad de que en el futuro los que tienen más contribuyan de manera más eficaz con quienes tienen menos para que nuestro desarrollo sea más armónico y satisfactorio.

3.- De la misma manera, consideramos ineludible priorizar la vida en las comunas y ciudades, así como la descentralización, desconcentración y regionalización. No olvidamos que la vida en sociedad nace en el barrio y entre los vecinos. Se trata también de un énfasis legítimo, después de veinte años de vida democrática irreprochable, que indiscutiblemente favoreció la concentración del poder y la riqueza en Santiago. Se trata de un esfuerzo por dotar a los diferentes hábitats urbanos y rurales de los elementos económicos, sociales y culturales que hagan de nuestro país un territorio en equilibrio, integrado, armónico y sustentable. Impulsaremos las reformas legales y constitucionales necesarias a estos objetivos.

4.- Trabajaremos en la preparación de nuestras alternativas programáticas para las elecciones presidenciales del próximo período y lo haremos con prioridad en nuestros diseños de gobierno local, con el objeto de recuperar nuestra presencia comunal (en alcaldes y concejales) en las elecciones municipales de 2012. Esa será una primera prioridad en nuestra tarea programática para luego estructurar los planes generales que nos conduzcan a enfrentar la sucesión presidencial con ideas de futuro en materia política, económica y social, así como en innovación, tecnología y cultura.

5.- Continuaremos nuestro empeño a favor de una reforma constitucional que nos acerque a estructuras más democráticas que sustituyan el actual régimen electoral binominal, así como otorgar más autonomía presupuestaria a regiones y municipios, garantía de derechos sociales y servicios de carácter universal para la población, protección adecuada del medio ambiente con desarrollo sustentable, etc. Nuestra Constitución debe reflejar de manera fidedigna los elementos esenciales de la Patria. Y a ella la queremos “libre para cada uno y justa para todos”.

En lo partidario

1.- Presidencia Nacional al 100%, de jornada completa al servicio del PDC. Aquí se trata de dedicar, sin limitaciones, todo el tiempo necesario para hacer partido. Aquí estamos pensando en que no tenemos ni un solo parlamentario desde Arica hasta La Serena, que tenemos sólo una alcaldesa en todo ese tramo territorial, que en 77 comunas ni siquiera tenemos un concejal, que perdimos 53 alcaldes en las últimas elecciones municipales, que en los 32 cupos de diputados en la Región Metropolitana sólo tenemos dos.

2.- Los cargos en la Directiva Nacional tendrán responsabilidades específicas. Esto quiere decir que los vicepresidentes y las vicepresidentas asumirán temas que coordinarán para el PDC, pero al mismo tiempo responderán de ellos ante la Mesa Directiva, el Consejo Nacional, la Junta Nacional, las bancadas parlamentarias y también frente a los militantes. Estarán debidamente representadas mujeres que, por lo demás, han constituido históricamente un baluarte y un factor de desarrollo positivo del PDC.

3.- Trabajaremos en todo el país, con la colaboración de las directivas regionales, provinciales y comunales, así como con los frentes y departamentos, pero también estimulando a los militantes a desarrollar decisiones autónomas que contribuyan a la vitalidad partidaria en las regiones, municipios y ciudades.

4.- Abriremos las puertas y ventanas del PDC para que nos inunde un aire nuevo y limpio. Recordaremos a quienes han preferido quedarse en casa que el humanismo cristiano y el espíritu comunitario son valores por los cuales vale la pena vivir y participar en la comunidad. También les diremos a aquellos desilusionados por nuestros errores que le den una nueva oportunidad a la Democracia Cristiana, como se la dieron en los 80, lo que nos permitió terminar con la dictadura y mostrar al mundo un Chile renovado y democrático. Los jóvenes son los invitados de honor a incorporarse activamente a las ideas y valores de la libertad, la solidaridad, el sentido comunitario de la vida, la vocación por los más pobres y por aquellos que desean emerger y solos no pueden. Ellos son el aire nuevo y el futuro y, por lo tanto, son bienvenidos a esta bella tarea.

5.- Realizaremos elecciones primarias abiertas para todos los cargos de representación popular en que los militantes se interesen por representar al PDC (concejalías, alcaldías, diputaciones, senadurías y, desde luego, Presidencia de la República). Las primarias con un gran instrumento para la participación, incorpora familias, amistades, compañeros de actividad y de estudios, etc. Una primaria, dada la transparencia que impulsamos, da una señal poderosa de representación a un candidato o candidata, pues se presenta a la elección con un respaldo expresado en votaciones libres y no simplemente en acuerdos a puertas cerradas que tanto daño han hecho a la imagen del PDC.

6.- La formación y capacitación de los militantes volverán a jugar un papel crucial en la preparación de los nuestros en materias valóricas y políticas, con el objeto fundamental de que los demócratas cristianos recuperen su presencia ética, política y solidaria en la sociedad chilena. Convocaremos a los numerosos profesionales, intelectuales y formadores de que dispone el PDC, para que ellos reinicien en forma sistemática y entusiasta el compartir conocimientos, valores, acciones y aprendizaje con las nuevas generaciones y también con todos aquellos camaradas que desean una puesta al día en su compromiso conceptual con el PDC.

7.- Abordaremos una profunda reforma administrativa en el PDC que, de acuerdo con el Plan Estratégico aprobado en la última Junta Nacional, separe y profesionalice la gestión de la administración respecto de la acción política y nos brinde claridad y transparencia en estos asuntos tan importantes de cuidar adecuadamente para el bien común del PDC, para su imagen pública y, muy importantemente, para que los militantes se informen con exactitud de las cuentas del partido y de la importancia de contribuir con nuestra organización para que sea un modelo en la política nacional.

Te invito a conocer más sobre nuestras propuestas en: http://www.marianofernandez.cl

7/22/2010

No a los grupos de presión corporativos de ningún tipo y clase en la DC

La candidatura de I. Walker podría desmentir por favor, que existan compromisos contraídos con el corporativo de alcaldes y concejales para garantizarles cero competencia interna en sus repostulaciones. De ser así, está claro donde no deben estar quienes legitimamente consideren representar la renovación en los gobiernos locales en la próxima elección municipal. (primarias a todo nivel y evento)

7/18/2010

Senadores DC acuerdan actuar "en bloque" ante sus pares PPD-PS para perfilar al partido


Un profundo debate sobre la cohesión y la coordinación de los representantes de la DC en la Cámara Alta, ahora que el grupo aumentó radicalmente su número, fue el que se dio el pasado lunes 5 durante el almuerzo que los senadores de ese partido sostuvieron en la ex sede del Congreso en Santiago.

La discusión tuvo como origen la "rebeldía" de Hosaín Sabag, quien terminó alineándose con el oficialismo en los proyectos del salario mínimo y en el plan de reconstrucción. Algunos legisladores reprocharon la actitud del parlamentario y lo conminaron a que respetase los acuerdos del comité y no se volviese "a desmarcar".

Sabag replicó que no tenía problemas en hacerlo, pero que para eso debía hacerse valer de mejor manera la opinión de su partido frente a sus pares de la Concertación. La moción concitó el apoyo de varios de los presentes y se decidió que el grupo no volvería a participar en la reunión que los senadores de la Concertación sostienen los martes en Valparaíso, sin antes tener una postura única y vinculante. De ser necesario, propusieron algunos, la cita de la coalición se debía posponer para el miércoles si es que la DC no tenía todavía un acuerdo.

De esta manera, dicen en la bancada, se pretende evitar situaciones como la que se dio cuando los senadores de la Concertación debatieron el salario mínimo. En la ocasión, hubo tres representantes de la DC que se manifestaron en contra de la propuesta del Ejecutivo, mientras que seis optaron por apoyarla. Y pese a ser una clara mayoría dentro del partido, este último grupo se vio superado por la suma de la minoría y los otros senadores del bloque.

La medida, agregan, pretende también que la bancada DC logre un mayor grado de perfilamiento dentro del conglomerado y haga valer sus opiniones en la oposición. En el partido recuerdan que a diferencia del año pasado, cuando contaban con sólo cinco representantes en la Cámara Alta, ahora tienen nueve senadores, es decir el mismo número que el PPD y el PS juntos, por lo que este último bloque ya no puede imponer con tanta facilidad sus puntos de vista en temas que dividen a la Concertación, como los de carácter valórico.

En la DC también se habla de la necesidad de potenciar una figura de sus filas para que compita con el liderazgo de Michelle Bachelet, con miras a las próximas elecciones presidenciales de 2013.

Fuente: www.elmercurio.cl