10/18/2007

Libre mercado causa pobreza

Ex ministro presidió Comisión Pobreza en el cónclave político de su partido: Andrés Palma reafirma tesis DC que libre mercado causa pobreza.

Desestimó que tal concepto pueda atribuirse a una "izquierdización".


Una de las resoluciones polémicas del congreso ideológico DC surgió de la comisión que debatió el tema de la pobreza y fue en los siguientes términos:

"A pesar de la reducción de la pobreza sigue habiendo desigualdad y es por ello que debemos examinar el modelo económico como parte de ella. Entendemos la economía de libre mercado como causante de la pobreza y la desigualdad".

El párrafo corresponde a las conclusiones que elaboró quien presidió la comisión, el ex diputado y ex ministro de Planificación, Andrés Palma, cuando todavía no se dispone de la versión definitiva del informe de dicho grupo de trabajo.

El actual director de políticas públicas de Flacso, ratificó y explicó ayer el alcance del informe. Dijo que el término "libre mercado" es la clave de la definición y se contrapone con la expresión "economía social de mercado", que es la que impulsaría el partido tras el congreso y la que ha defendido públicamente su presidenta, Soledad Alvear.

"No es el mercado lo que se cuestiona. No es la asignación de recursos por el mercado sino un mercado que es desigual en su esencia; que genera desigualdades, concentración económica y, por ende, pobreza. Por tanto, no puede dejarse actuar como libre mercado", aseveró.

Dijo que lo que su comisión reafirmó es que "la economía de laissez faire ('dejar hacer') no está en concordancia con los planteamientos de la DC". Con estas definiciones -sigue- la DC mantendría la esencia de sus postulados históricos, pero que lo más significativo sería la acuñación del término "Estado social de derecho", como ideal.

Éste implicaría que si bien la economía es de mercado, el Estado debe regular ciertos procesos y ser garante de mínimos derechos sociales exigibles, como una justa previsión social, salud y educación de calidad.

"Yo no sé si eso es izquierda. Es algo que está propuesto por el Banco Mundial y por la OEA, que no son instituciones de izquierda. Y en el Plan Auge. Ahora, si uno dice que el Auge es de izquierda, enhorabuena, seamos todos de izquierda", sentencia.

El ex diputado acusó que la derecha, cada vez que se plantea perfeccionar el mercado brindando garantías mínimas, siente que se afectan sus intereses y por eso hoy reacciona denunciando "izquierdización".

Desestimó además que -según dice el bloque PS-PPD- la DC haya sintonizado su discurso con la izquierda. "Ellos cambiaron el suyo para parecerse al nuestro y correrse a un planteamiento nacional y popular".

En tanto, el secretario ejecutivo del congreso ideológico DC, Andrés Jouannet, dijo que hoy Chile no estaba ni en una economía de libre mercado ni en una social, sino más bien en una suerte de transición, para la que aún se requerían reformas.

"Un trago vomitivo"

Al comentar los acuerdos del congreso de la DC, el presidente de la UDI, senador Hernán Larraín, señaló que ese partido "es una Coca-Cola tibia y sin gas, y no puede haber nada peor, porque perdió el alma, el sentido, el cuerpo, que es lo que hace tomársela. Es la marca más poderosa del mundo, pero si la tomas tibia y sin gas, realmente es un trago vomitivo".

Por su parte, los senadores Andrés Allamand (RN) y Andrés Chadwick (UDI) expresaron que el rechazo del lucro en educación aprobado por el congreso DC "compromete el trabajo" que se estaba haciendo en la comisión político-técnica para concordar una ley general de educación.

La "nueva ideología" de la Democracia Cristiana
El partido de Soledad Alvear promueve el Estado democrático y social de derecho y la economía social de mercado.

El quinto congreso nacional de la Democracia Cristiana -al decir de su vicepresidente Eduardo Abedrapo- pretendía "fijar la mirada de la DC en un horizonte de veinte años" y para ello actualizó sus definiciones ideológicas y programáticas, aunque sin alterar la doctrina ni la declaración de principios que data de 1957.

Abedrapo, a cargo del trabajo de sistematización de las resoluciones, asegura que todos los aspectos que se aprobaron en el congreso lo fueron por unanimidad y la única votación que se produjo en el plenario fue la del aborto terapéutico, pero sólo porque ese tópico fue abordado por cuatro comisiones temáticas y había algunas definiciones que no eran armónicas. En todo caso, el aborto fue rechazado.

El producto de las 34 comisiones de discusión se recogerá en un documento que será elaborado por una comisión ad hoc, que trabajará en ello las próximas semanas.

En lo grueso, la DC sancionó en su congreso un conjunto de importantes reformas en el plano político-institucional y en el económico-social.

En primer lugar, los democratacristianos asumen el principio del Estado social y democrático de derecho, que a juicio de Abedrapo se trata de la conceptualización más moderna del Estado a partir de la evolución de las democracias europeas. Esto significa un Estado que no sólo se preocupa del buen funcionamiento de las instituciones políticas, sino que también de garantizar prestaciones sociales mínimas para todos los ciudadanos.

En lo propiamente político, la DC postula una nueva constitución y un renovado régimen de gobierno, básicamente en la dirección de un sistema semipresidencial. En ese marco, se promueve el fin del sistema electoral binominal y la modificación de los quórums para reformar la Carta Fundamental.

También se preconiza la creación de un consejo económico-social, de carácter consultivo, que institucionalice el diálogo entre las organizaciones sociales y los cuerpos intermedios de la sociedad.

La DC acordó una radical reformulación del Parlamento, estableciendo un congreso unicameral que vaya acompañado de mecanismos para hacer más eficiente el proceso legislativo y fiscalizador, incluyendo la rendición de cuentas como obligación institucional.

En similar dirección se plantea un Estado descentralizado, con la elección democrática de los gobiernos regionales (dotados de presupuestos y facultades reales) y la creación de autoridades metropolitanas o alcaldías mayores, también con origen en el sufragio directo.

En materia de participación electoral, la DC promueve la inscripción automática (con la posibilidad de desafiliarse de los registros) y el voto obligatorio, además de elecciones primarias universales y simultáneas para que los partidos elijan sus candidatos.

Se postula, asimismo, un límite a la reelección de los cargos de representación popular.

En lo económico-social, la DC propicia una economía social de mercado y un Estado que regule el buen y correcto funcionamiento de los mercados, que provea bienes y servicios que la sociedad le demande y que articule la cooperación público-privada para el fomento del desarrollo productivo y exportador y apoye la innovación tecnológica. Junto con criticar la concentración económica, se subraya que debe haber políticas estatales para regular los mercados a fin de hacerlos más eficientes y transparentes en su funcionamiento.

En materia internacional, la DC promueve una política vecinal más activa y en ese marco manifiesta "su disposición para avanzar hacia el perfeccionamiento del acceso al mar de Bolivia de manera mutuamente satisfactoria".

En otros ámbitos, postula la creación de un ministerio de la familia y asuntos sociales.

Fuente: elmercurio.cl

2 comentarios:

mtrivelli dijo...

MUY BIEN. A pesar que El Mercurio lo hace para tratar de arrinconarnos, nos da una plataforma para exponer nuestra posición. Estoy seguro que la mayoría de los chilenos entiende que el libre mercado sin presencia activa del Estado genera pobreza y desigualdades.

Identidad Progresista dijo...

ya que no es posible integrar este comentario a la pagina de Identidad Progresista, quiza porque razon envio el sgte comentario:

Cabe señalar que en esta comisión sobre pobreza y promoción social, participaron solo dirigentes y el diputado Vallespin, con la nula presencia de personeros que se desempeñan en estas áreas, cabe señalar que el fortalecimiento del Estado y el cambio de un rol subsidiario a uno de derechos garantizados fue el resultado del malestar de los camaradas de base y dirigentes sindicalistas y sociales, en general.

Aquella orientación de izquierda no es más que la recuperación de un “perfil social olvidado” tras años de que nuestra clase política haya administrado el subdesarrollo, es preciso que Palma no espere figurar a través de nuestras nociones, sino que busque defenderlas al interior de Dc como la libertad de elección entre AFP e INP, la AFP estatal, la configuración de políticas concretas para la clase media y el fin del lucro en la Educación..

Jorge Godoy S

Asistente Social/Delegado a la Junta Pudahuel, Quilicura