10/17/2006

EL DESAFÍO DE GÁRATE EN SEGUNDA VUELTA DE LA JDC


Quienes tuvimos el privilegio de ser espectadores cercanos del proceso eleccionario del pasado domingo 15 de octubre, donde luego de largos años la estructura de la Juventud Demócrata Cristiana se veía enfrentada a una necesaria y urgente renovación de sus cuadros dirigentes, pudimos constatar la enorme tarea y responsabilidad que nuestro partido tiene para brindar los espacios necesarios de participación a quienes más pasión y energía le regalan a nuestra causa.

Por supuesto, que no sólo a la renovación de rostros me refiero, lo que ocurre poco en instancias políticas, si no más bien a la renovación de practicas y formas de entender esta noble actividad, asumiendo que la legitimidad que pueda tener una determinada representación en un organismo político, como es en este caso la JDC, sólo se puede sustentar en el fiel apego prácticas democráticas de quienes son parte de una misma comunidad.

Héctor Gárate enfrentará en las próximas semanas, en una segunda vuelta electoral en su condición de primera mayoría relativa, a un oponente que ha hecho lo imposible por mostrarse depositario de la simpatía de nuestra Presidenta Nacional Soledad Alvear, por supuesto que esta estrategia puede ser considerada legítima en el fragor de la contienda, no por nada nuestra Senadora cuenta actualmente con un indiscutido respaldo ciudadano, demostrado en su elección como senadora de la Circunscripción Oriente, sino que además refrendado por todas las encuestas de opinión dadas a conocer posteriormente.

Pero sin duda, resulta arriesgado pretender proyectar esta enorme adhesión al interior de nuestro partido y particularmente en la JDC, puesto que se corre el riesgo de exponer la imagen de nuestra presidenta en una derrota electoral al interior de un frente partidario, razón por la cual descarto de plano la tesis esgrimida por quien desafiará el respaldo que Héctor Gárate ha logrado sólo colgándose de su testimonio y compromiso como dirigente juvenil y universitario.

No sólo se equivocan en la forma quienes han intervenido en las elecciones de la Juventud, desde importantes cargos en el partido y específicamente me refiero a los llamados realizados por el Subsecretario Nacional Sr. Juan Carlos Peralta, a dirigentes solicitando el respaldo para el candidato que trabajó con nuestra presidenta, o quienes desde el gobierno, como el Sr. Carlos Carrasco utilizando su condición de asesor del Subsecretario de Redes Ricardo Fábrega, ha llamado a Alcaldes, Concejales y dirigentes de nuestro partido pidiendo el apoyo para el candidato que respalda la presidenta.

Lo más grave es el error de fondo, donde ellos hacen normal una situación que a todas luces es deplorable y afecta lo más profundo de nuestros principios democráticos, me recuerda la intervención de una importante autoridad regional en las pasadas elecciones regionales solicitando el respaldo para uno de los tres candidatos en disputa, no son aceptables estas prácticas mal entendidas, más aún cuando la propia presidenta logró un amplio respaldo en la base DC planteando una nueva forma de hacer política al interior de nuestro partido.

Héctor ánimo, mientras más obstáculos pretendan instalar para que logres la presidencia de la JDC, más estarán contribuyendo para que se alcen voces que no están dispuestas a tolerar conductas mezquinas y falta de ética para la obtención del poder, sólo por el poder.

Finalmente, sólo nuestra presidenta está en condiciones de garantizar la prescindencia de quienes son parte de su equipo directivo, terminando con la impunidad con la que han actuado hasta ahora.

Héctor Escobar
Presidente Distrital
Provincia Cordillera

4 comentarios:

CRISTIAN VASQUEZ A dijo...

desde hace un tiempo largo que ciertas actitudes se han convertido en "normales", en parte de nuestro entorno, es mas en algo que si no se hace, no se utiliza como herramienta, la practica de la politica quedaria cojeando.
como si de esta manera se pudiese justificar el actuar en politica, como si los inocentes e idealistas, llevasen siempre las de perder, por poco pillos, por no hacer lo mismo que "hacen" todos.
como si el respeto no formara parte de esta realidad actual, como si el poder politico se debiera ejercer lastimosamente, de forma brutal, singular, asesina de humanidad, regentada por elegidos escondidos detras de verdaderos liderazgos, administradores de su propia codicia.
solo explicitar de que estamos hablando, de corromper, de utilizar mezquinamente a las personas, de presionar a cambio de favores, de creer firmemente que el gobierno y las estructuras partidarias entregan de por si un poder omnipresente que determina nuestro futil destino.
de llamadas de telefonos publicos en servicios publicos, pagados por el publico. pero sin ser publicos, por el contrario, escondidos, oscuros, subterraneos, inmorales.
a ellos como dice un poema, hijos del trueno, que los parta un rayo.
no triunfaran porque no deben triunfar, denunciados una y mil veces hasta que todas las voces suenen mas fuerte, tan poderosamente que remesan los cimientos del poder, que no es omnipotente sino que ha sido entregado por todos nosotros.
los nombrados y todos los que destruyen la vocacion politica queriendo convencernos de que esa es la unica dinamica posible de ejercer poder responderan mucho pero mucho mas temprano de lo que ellos se imaginan.

Anónimo dijo...

Estimado Héctor, me sumo a tu estímulo; no es necesario ser más perverso que las cúpulas para llegar a ellas, sólo basta ser mejor.

Los primeros llevan más de treinta años sin dejar ningún legado ni testimonio apreciable para nadie.

Enrique

Providell dijo...

Camaradas:

Las actitudes de las cuales hemos sido testigos no ayudan en nada a construir un partido democratico. Estos hechos los hemos visto a traves de todo el pais, sin embargo tengo la certeza que "triunfar sin obstaculos, es triunfar sin gloria", en ese sentido se debe hacer un esfuerzo por erradicar de nuestro partido estas practicas que solo logran manchar la imagen de nuestra colectividad. La quinta región interior es el más fiel reflejo de este cancer que consume el ideal. Cuando seguir marcando el paso en un puesto de trabajo gubernamental es mas importante que seguir un ideal por el cual supuestamente se entro en nuestro partido, parece que todo esta perdido. Pero con esfuerzos como los de la lista 4, que encabeza Hector Garate, vuelven las esperanzas y dan ganas de seguir luchando contra estas practicas corruptas e intervencionistas.

Fuerza y continuemos luchando en la segunda vuelta.

Javier Espinoza G dijo...

Siempre nos vamos a encontrar con personas que entienden que la política es oscura y que consiste en hacer trampas, una guerra o una guerrilla, que no escatiman en atacar sin argumentos a otros basándose en sus posiciones de privilegio, pensando que las voces de quienes reclaman por el respeto de las personas y sus derechos no serán escuchadas. pero las voces de estos otroas se levantan con más fuerza cada vez que suceden hechos como los aquí relatados. en tiempos en que la honestidad y valentía para decir las cosas por su nombre parecen ser escasas, Héctor dice las cosas por su nombre y con nombres. no son palabras al vuelo, son expresadas responsablemente. el punto es qué sigue?? nos sentaremos a esperar que ejemplos como los del artículo se repitan sin hacer nada al respecto?? dejaremso que esos ejemplos se repitan en las próximas elecciones de cualquier frente o en las regionales, provinciales y comunales?? pasa en algunas comunas que no se convoca a las personas porque temen que les demuestren su inoperancia, ineptitud o su falta de honestidad política. bien hecho Héctor. y para Héctor Gárate, nunca nadie dijo que este era un camino corto y sencillo, pero es mejor trabajar honesta y decentemente, aunque el camino sea largo y plagado de obstáculos, pero el triunfo en la elecciones de la JDC y tu posterior Dirección, mostrará que ese es elcamino correcto y no el de aquellos que se aprovechan de sus parcelas de poder.
Vamos Héctor Gárate que no solo hay que ganar las elecciones sino que demostrar en la gestión que se pueden hacer las cosas honesta y decentemente.